27/4/11

Recomendaciones

Publicado en el suplemneto Martxan del diario DEIA, 22.04.2011.

Un libro: El principito
Autor: Antoine de Saint-Exupéry
Un clásico al que vuelvo siempre que puedo, pero sobre todo cuando estoy demasiado preocupado por las cosas tan poco importantes de los adultos. Es mucho más que un cuento de un niño que vive en un planeta del que cuida, hasta que un día decide visitar el universo. En cada planeta se encuentra con diferentes personas adultas en las que no ve nada que merezca realmente la pena. Cada vez que leo el libro descubro una nueva historia.

Un disco: “Zatoz nirekin” (2005) de Etxe
Cuando suena Etxe en mi coche vuelvo a un 5 de agosto, hace ya algunos años, cuando me regalaron el disco de este berriztarra, que tuve el placer de tener en un grupo de tiempo libre, cuando yo era monitor. Al margen de la historia, la voz de Etxe es inconfundible. Bost abesti sakon eta dotore! Ezinezkoa da bere musikarekin bat ez egitea… Esatea baino politagorik badago: abestea.

Una película: El discurso del rey (2010)
Las limitaciones sólo existen en nuestra mente. Cuando el destino pone en el trono de Inglaterra a Jorge VI, siendo el sucesor su hermano, un joven tartamudo se convierte en rey. Sus palabras son escrutadas por todo un pueblo, pero el mensaje suena hondo en una Europa arrasada por el nazismo. Ahora que nos tocará oír palabras huecas bien vestidas en un discurso, bueno es valorar el fondo y no la forma.

24/4/11

Euskadi, de carne y hueso

Publicado en durangon.com, 24.04.2011

Resulta complicado abstraerse del día a día político de este país. Más si cabe, cuando cada mañana nos despertamos con una noticia más rocambolesca que la del día anterior. Los diarios de este país están llenos de noticias en esta línea, y no me extenderé. Sin embargo, tengo la suerte de vivir en el mismo país que las crónicas convierten en difícilmente verosímil, y las cosas son más sencillas, ¡por fin!

Tres dimensiones
En la política vasca han existido tres dimensiones, con tres ejes bien marcados, en función de los que cada opción política ha venido posicionándose. El primer eje es de izquierda-derecha según el corte más o menos social de las políticas públicas que se proponen. En segundo lugar se sitúa el eje identitario, vasco o español, nacional o estatal, según el caso. Y hasta ahora había otro eje, la posición más o menos transigente con las vías violentas.

A pesar de que algunos medios de comunicación insistan en dibujar un país casi irreconocible por sus paisanos, este tercer eje se difumina definitivamente. Estamos más cerca de ser un país más normal. Muestra de ello es la conversación que mantuve este pasado Jueves Santo en Goienkale con un joven muy vinculado a la izquierda abertzale ilegalizada. Su entereza me sorprendía al asumir que, pase lo que pase con las listas de Bildu, pase lo que pase con la legalización de Sortu, ven que el camino ya está trazado y es claro. Esta vez, creo sinceramente, que va de veras.

Dos dimensiones en una
No sé qué dirán en sus discursos las diferentes opciones políticas en este Alderdi Eguna. En estos momentos de crisis económica cuyo final algunos auguran lejano (sino que se lo pregunten al Sindicato de Empresarios Alaveses –SEA-), debemos mirar a las personas, sobre todo a las más castigadas por la crisis. Porque, como dice un buen amigo mío, No he visto pasear a Euskadi por la Gran Vía, por la Gran Vía pasean ciudadanos y ciudadanas, con nombre y apellidos. Ellas y ellos hacen Euskadi.

Salir de la crisis es una cuestión de país. Y la forma en que salgamos será consecuencia de una forma de hacer política, de hacer país, de hacer patria. Yo no quiero formar parte de una país que se olvida de hacer políticas de empleo cuando el desempleo afecta a una de cada diez personas en edad de trabajar, no quiero vivir en un país que abandona a su suerte a los pensionistas, no quiero formar parte de una sociedad que no posibilita que sus jóvenes se emancipen y tengan una vida plena.

Quizá el eje identitario marque los discursos de unos y otros. Sin embargo, no debemos olvidar que un sentimiento, un país, una identidad sólo puede vestirse sobre personas de carne y hueso, hombres y mujeres que cada día trabajan, estudian, participan de una sociedad con la que comparten lazos de unión más profundos que la coincidencia espacial. Compartir significa vincular el destino de uno al de otras personas, y este compartir empieza por lo mundano, por lo esencial, para acabar compartiendo un proyecto de país.

En este día de la Patria Vasca, en la celebración del Aberri Eguna me gustaría proclamar que solo estando junto a las personas y sus necesidades podremos construir una patria, una Euskadi más libre. Sin cohesión social, sin sociedad no hay patria que valga. Sin construcción social no hay construcción nacional.

17/4/11

La historia en un Flysch

Publicado en durangon.com, 17.04.2011

Ayer tuve la ocasión de visitar el Flysch de Zumaia, en Gipuzkoa. Dicho de una manera sencilla, se trata de una sucesión de capas que se depositaron horizontalmente durante millones de años en el fondo del mar. Posteriorente se levantaron (junto con los Pirineos) para colocarse de manera vertical en la línea de costa de Zumaia, dejando a la vista esas capas con millones de años. De alguna manera, en cada capa de rocas, han quedado registrados los acontecimientos de cada época desde hace cien millones de años.

Según los expertos es un lugar de máximo valor geológico y se ha convertido en lugar obligado de peregrinaje, tanta para geólogos como biólogos. Fruto de ello es su nombramiento, al objeto de protegerlo, como biotopo y, con el fin de reconocerlo, su nombramiento como geoparque a nivel europeo. Evidentemente, poco o nada aportarán mis reflexiones al estudio científico del Flysch, pero al hilo de la visita, primero a pie y después en barco (muy recomendable, por cierto) de la zona, me surgieron ideas que hoy comparto con los lectores.

La insignificancia humanaTendemos a contar la historia comenzando por la historia de la humanidad, y realmente la historia de la tierra es mucho más amplia que la historia humana. De hecho, en toda la línea de costa desde Mutriku hasta Zumaia, donde el Flysch nos ‘cuenta’ la ‘vida’ de la tierra desde hace más de 65 millones de años, la historia con nuestra especie sobre su faz apenas ocupa unos metros.

De alguna manera, esto pone de relevancia la relativa poca importancia que la historia humana tiene en el planeta. A pesar de ello, en los últimos tiempos, estamos empeñados en dejar un impacto sobre el planeta mayor del que cualquier especie sería capaz de realizar en el mismo tiempo. Hablo de la huella de la actividad humana en el planeta.

El calentamiento global
Según se puede extraer del propio Flysch, han existido al menos cinco periodos de calentamiento global, en los que la temperatura de los polos llegaba a ser de 16ºC. Estos fenómenos provocaban grandes cambios en la vida en el planeta, ya que muchas especies se extinguían y sólo algunas sobrevivían, adaptándose.

El último gran proceso en este sentido se produjo por un efecto invernadero, natural y fortuito, originado por la liberación a la atmósfera de una bolsa de gas metano enorme, que provocó que el CO2 en contacto con el agua salina acidificara el mar, además de calentar el planeta. La diferencia con el actual proceso de calentamiento global es sólo una, vinculada a la presencia humana.

La especie humana se ha permitido en los últimos años explotar los recursos naturales del planeta a un ritmo superior al propio de reposición o regeneración natural de la tierra. Esta explotación terrestre acelerada, agota los recursos y, además, genera externalidades (residuos consecuencia de la explotación). Este, dicho de una manera sencilla, es el origen del actual calentamiento global que se diferencia de los anteriores porque hay presencia humana en el planeta. Por tanto, en que en esta ocasión, el calentamiento global puede hacer que entre las especies a extinguir esté la humana, como sucediera con los dinosaurios.

Quiero pensar que los mensajes conservacionistas que por todo el mundo se están extendiendo, vamos interiorizando y debemos imbricar en nuestra praxis diaria, se deben a la toma de conciencia de que no podemos sobreexplotar el planeta. Realmente, con la historia que el Flysch de Zumaia en la mano, la especie humana sólo es el último invitado a la tierra. Sin embargo, lejos de este mensaje responsable, mucho me temo que en muchos de los mensajes conservacionistas actuales, existe algo de miedo a que la especie humana desaparezca a causa del calentamiento global.

10/4/11

De espaldas a la vejez; ¡Girémonos!

Publicado en durangon.com, 10.04.2011.

El fenómeno del envejecimiento se observa en Europa con perplejidad, seguros de su llegada y paralizados por sus efectos. Sociedades como la finlandesa prevén que el 50% de su población sea mayor de 60 años en torno a 2025, la vasca no está muy lejos en el ranking del envejecimiento poblacional. El Eustat proyecta para 2020 que el 23% de la población vasca superará los 65 años de edad.

Buenas noticias
Resulta que las sociedades occidentales han pasado de iniciar el siglo XX con una esperanza de vida de 40 años a finalizarlo, con una de 78 años (datos para el estado). Actualmente la esperanza de vida vasca supera los 82 años. Los avances científicos logrados en el campo sanitario, así como la mejora de otros determinantes de la salud como el diagnóstico de enfermedades crónicas y degenerativas, han ocasionado dicho aumento en la esperanza de vida, tanto en hombres como en mujeres.

Este hecho, junto a otros procesos demográficos, está provocando un importante envejecimiento de la población, que debemos reconocerlo como una buena noticia en sí mismo. ¿Acaso hay alguna alternativa mejor que envejecer?

Corrientes de fondo
Sin embargo, en los últimos tiempos observo con preocupación dos fenómenos; uno de largo recorrido, que ha encumbrado los valores como la juventud y la belleza, denostando la vejez, y otro de más reciente surgimiento, que pone en primer plano el envejecimiento de la población como origen de muchos de los males que le toca sufrir al estado del bienestar.

Si bien es cierto que el paulatino envejecimiento de la población cuestiona la sostenibilidad de los actuales sistemas de pensiones, salud y servicios sociales, no podemos caer en la conclusión simplista y egoísta de que el incremento de la esperanza de vida es negativo. De hecho, en gran medida estos sistemas, cuya actual forma de funcionamiento está en cuestión, han sido los principales factores para alcanzar esta esperanza de vida.

Girémonos
Con todo, y antes de que estos mensajes catastrofistas calen demasiado hondo, quisiera proponer un cambio de paradigma sobre la vejez y las personas mayores. Si actualmente se asocia vejez con ocaso vital, improductividad y dependencia, me gustaría que reflexionáramos.

El ocaso vital no puede comenzar a los 63 años (edad efectiva de jubilación) cuando todavía nos quedan 20 años de vida (el 20% de nuestra vida), de los cuales más de la mitad se viven de forma saludable en la mayoría de los casos. Sí, menos del 10% de la población mayor necesita de ayuda para realizar una vida normal; por tanto, los datos nos demuestran que tampoco vejez es sinónimo de dependencia. Y a riesgo de que suene demasiado poético, en mi condición de economista, debo añadir que las personas mayores son también productivas. Porque si le pusiéramos precio a sus horas de “profesores” de gimnasia en el parque con sus nietos, de “profesores” de euskera en la trasmisión de la lengua o calculáramos el salario equivalente a su labor de voluntariado en asociaciones y ONGs, tendríamos un buen crecimiento del PIB.

Cambiar este paradigma es sobre todo un deber moral, pero también puede convertirse en una oportunidad social sin parangón. Nunca en la historia habían coincidido durante tantos años tres generaciones; hagamos de la coincidencia generacional, convivencia intergeneracional. ¡Girémonos!

3/4/11

Una juventud subsidiada: no, gracias

Publicado en durangon.com, 03.04.2011

Antes de que entremos en pleno periodo electoral, donde cualquier propuesta suele tener cabida, quisiera compartir algunas reflexiones con los lectores sobre dos de las principales preocupaciones de la juventud vasca, que han venido reflejándose una y otra vez en diferentes estudios sociológicos (ver como ejemplo la serie “Retratos de Juventud” publicado por el Gobierno Vasco).

La vivienda y el empleo
Disponer de una vivienda, no es un capricho, es una necesidad humana para poder desarrollar un proyecto de vida pleno. Esto no significa tener una vivienda, sino disponer de una, sea en alquiler o el régimen de uso que sea.

Desde estas premisas entiendo que se debe procurar, desde todos los ámbitos -también el institucional-, que existan mecanismos para que personas de todo tipo y condición puedan tener la oportunidad de escribir, día a día, su biografía plena, cuyos campamentos base son la vivienda y el empleo.

Y es que los dos principales factores de inclusión social son la vivienda y el empleo; no hay mejor ayuda social, mejor renta de garantía de ingresos o subsidio, que un empleo y una vivienda. Con estas premisas, en la mayoría de ocasiones, las personas desarrollan sus propias redes de emergencia y apoyo social, empezando por su familia, pasando por su entorno más íntimo de amigos y llegando hasta su vida comunitaria. Esto es válido para jóvenes, desempleados, inmigrantes o personas separadas.

No queremos “pescado”
La juventud en general, y la vasca en particular, tiene todos los conocimientos para pescar, y no quiere que le den pescado a la mesa. Lo que deben procurar las instituciones es que nuestros ríos estén poblados por truchas, y a lo sumo, que exista algún coto de pesca que nos permita aprender a pescar.

Este país cuenta con la juventud más preparada de la historia -sabe pescar-, y sin embargo, no es capaz de emanciparse hasta bien entrada la treintena. Por ello, ante la tentación electoral de prometer ayudas y subsidios para la emancipación –pescado-, lo que debemos solicitar a las instituciones es que creen las condiciones en el mercado de vivienda y empleo –los ríos- para que exista un parque de viviendas accesible a los niveles adquisitivos de una persona joven que se inicia en el mercado laboral, sin que ello suponga hipotecarse de por vida.

Se pueden alegar factores culturales, sociales e incluso recurrir a los estereotipos de la generación “ni-ni”. Pero el desempleo y una vida en el hogar de otro no es el estado natural de una persona adulta y madura. A los pescadores les gusta pescar.

Al que tenga oídos para oir
Por tanto, a riesgo de que caiga en saco roto, quiero reclamar propuestas para nuestros problemas; el problema no es la juventud, el problema son el mercado laboral y el de la vivienda. Lo que queremos los jóvenes es darles las gracias a nuestros progenitores por habernos facilitado una educación, una cultura, unos valores… sin tener que vivir con ellos y por su cuenta. Y los mismo con las administraciones; no propongan rentas de emancipación, no propongan alargar la prestación por desempleo...

Dígannos qué van a hacer para que cambien los mercados de empleo y de vivienda, para que podamos ser actores de pleno derecho en ellos. Que nadie se lleve a engaño, la juventud no quiere ser un colectivo subsidiado; ni por su padres y/o madres, ni por sus administraciones.

27/3/11

¿Una caja o un banco vasco?

Publicado en durangon.com, 27.03.2011
Esta semana hemos recibido la noticia de que, por fin, las cajas de los tres Territorios Históricos de la Comunidad Autónoma de Euskadi se han puesto de acuerdo para arrancar un proceso de fusión. Si bien la noticia ha sido acogida por un aplauso generalizado, considero que la cuestión merece ser analizada con algo de cautela. Veamos algunas claves para entender mejor el proceso.

El origen de las cajas
En la denominación completa de las cajas de ahorros se mantiene, en muchos casos, la denominación “Caja de Ahorros y Monte de Piedad”. Esta revisión etimológica da pie a una reflexión sobre el origen de las cajas.

En un principio, los montes de piedad surgieron para facilitar a los más pobres financiación a cambio de endeudarse en su devolución, que de otra forma no obtendrían del sistema financiero. Siglos más tarde, se crearon las cajas de ahorro, que pretendían recoger los pequeños ahorros de las clases más humildes de la sociedad y remunerarlos en cierta medida. Ambos aspectos son los que diferencian las funciones de las cajas y algo de ellos se debería percibir en su labor; facilitar financiación a quienes de otro modo lo la obtendrían y remunerar a los pequeños ahorradores por sus pequeños depósitos.

En lo que respecta a la titularidad de las cajas, en coherencia con su impulso fundacional, está muy vinculada a sus orígenes y funciones. En los casos vascos, las Diputaciones y ayuntamientos, como entidades fundadoras, tienen representación en la asamblea (máximo órgano de decisión), así como los impositores (los ahorradores de las cajas) y los trabajadores mediante sus representantes. Por tanto, la ‘propiedad’ de las mismas está muy vinculada a sus ‘clientes’ y su vocación de servicio a los ciudadanos de un territorio.

El impulso normativo
Este mismo mes de marzo, hemos presenciado una reforma exprés del sistema financiero español, justificada en que “las incertidumbres que existen en los mercados no dificulten la recuperación económica”, según la Ministra de Economía.

Entre otras cuestiones, la reforma establece exigencias mayores a las cajas que a los bancos, cuestión poco ética, y que auguro acabará en el Tribunal de Defensa de la Competencia. Es cierto, que algunas cajas estatales animaron el desastre inmobiliario-financiero, pero no todas. Así, aprovechando la coyuntura, se ha puesto en marcha un proceso de bancarización de las cajas, ‘por Decreto legislativo’, obligándoles a convertirse en bancos si quieren estar en igualdad de condiciones con ellos.

Fusión a tres y más
Así las cosas, todo parece estar encauzado. Salvadas las diferencias sobre la forma de fusión en los órganos rectores, sólo queda que las asambleas ratifiquen la propuesta que, a buen seguro, los tres presidentes ya tendrán esbozada. Sin embargo, la velocidad y nivel de tecnificación de estos procesos acostumbran a no dejarnos juzgar el calado de la propuesta.

En este caso, nos están proponiendo dos decisiones en una; por un lado, la fusión de tres cajas, en la intensidad que sea, y por otro lado, la bancarización de las mismas. La bancarización supone pasar el negocio financiero a una entidad privada, un banco, con accionistas o propietarios, que ahora nos prometen serán las propias cajas. Pero esto abre la puerta a la entrada de otros accionistas, que teniendo tan recientes los casos de Badiola en la Real Sociedad o Florentino Pérez en Iberdrola, no generan ninguna confianza.

Por tanto, contar con una Caja de Ahorros vasca fuerte es una buena noticia, pero convertir tres pequeñas cajas vascas en un gran banco vasco no lo es tanto, porque quizá mañana no sea vasco y porque puede perder la función social consustancial a la definición de las Cajas de Ahorros y Montes de Piedad.

20/3/11

Más Durangaldea, de abajo arriba

Publicado en durangon.com, 20.03.2011

Recogen las hemerotecas de los primeros años de la década de los noventa que el suburbano del área metropolitana, sería el preludio de “un nuevo Bilbao, de abajo arriba”. Para la promoción del metro de Bilbao, las autoridades utilizaron ese lema; les hicieron falta esta y otras muchas herramientas para convencer a propios y extraños de la bondad del mismo.

Aunque hoy parezca una paradoja, el proyecto fue muy contestado y echó a andar entre la crítica de ciertos sectores de la sociedad. En Durangaldea existe un proyecto de magnitudes proporcionales, que sin dicha contestación ciudadana, hay quien se empeña, desde las instituciones, en retrasar y cuestionar reiteradamente. Se trata del conjunto de intervenciones que se realiza en toda la zona de usos ferroviarios en Durango, acuñado como “Operación Durango+”, sobre el cual ya compartí algunas implicaciones para Durango. Hoy, como ciudadano de Durangaldea –otra cosa no puedo afirmar cuando en mi corta trayectoria vital he vivido en Atxondo, Berriz y Durango-, comparto estas reflexiones desde una perspectiva comarcal.

El transporte del futuro
El tren es el transporte colectivo del futuro, porque es silencioso, porque no consume energías fósiles, porque es respetuoso con el medio ambiente. Un tren que cruza Durangaldea de este a oeste, de Ermua a Amorebieta, y viceversa. Sin embargo, para ser una alternativa firme de transporte de los que vivimos en Durangaldea, debemos reivindicar que pase más veces.

La “Operación Durango+” será el último hito para el desdoblamiento de las vías hasta este municipio. Quedarán pendientes las obras para el desdoblamiento hasta Berriz. Estas obras permitirán incrementar las frecuencias de los trenes, convirtiendo el trazado ferroviario en un eje vertebrador más de la comarca. Así, el resto de transportes colectivos regulares, principalmente autobuses, procurarán acercar a los usuarios a este eje, en lugar de realizar trazados radiales hasta Durango. Se trata de un importante avance en la movilidad de la comarca.

Desarrollo territorial equilibrado
En este país hemos optado por un desarrollo socialmente responsable, en el sentido de que las políticas sociales, educativas, sanitarias y de otra índole se han enfocado con el objeto de no dejar a nadie al margen de sus progresos. De alguna manera hemos optado por avanzar sin dejar a nadie fuera del progreso, aunque esto supusiera ir un poco más despacio.

Ahora que se habla de la extensión del metro hasta Galdakao y habiendo llegado éste a Santurtzi y Plentzia, resulta de justicia que en la progresiva vertebración ferroviaria de Bizkaia, a la zona oriental del territorio también le toque su cuota de avance. Los que vivimos en Durangaldea queremos seguir haciéndolo, sin que ello nos cueste todas las mañanas un esfuerzo superior que a cualquier otra vizcaíno en términos de movilidad, y el desdoblamiento del trazado ferroviario es sólo la cuota de avance que nos corresponde.

Una vez más, las razones que se pueden esgrimir en el retraso de la “Operación Durango+” serán diversas. Sin embargo, y en base a lo expuesto anteriormente, cada día de retraso estarán privando de mayor cohesión al Territorio Histórico de Bizkaia y de mayor calidad de vida a los que vivimos en Durangaldea.

13/3/11

¡Cuidado, cuidadores!

Publicado en durangon.com, 13.03.2011

Los caprichos del calendario han querido que este pasado martes, 8 de marzo, coincidieran el día internacional de la mujer y el preestreno de la película “Cuidadores” del vasco Oskar Tejedor. O quizá nada fuera casualidad, y la coincidencia sirva para que ahondemos en una reflexión sobre los nuevos retos que como sociedad tenemos en materia de igualdad.

“Cuidadores”
El cineasta vasco Oskar Tejedor ha recogido en una película documental de 90 minutos historias reales de familiares de personas con enfermedades neurodegenerativas de Gipuzkoa. La película tiene un valor importante para socializar el papel ‘resilente’, por lo resistente y silencioso del mismo, que miles de personas cuidadoras anónimas realizan día a día con las personas mayores en sus domicilios.

El film tiene la virtud de poner ante los focos a las personas cuidadoras, que se estima son más de 20.000 en el Territorio Histórico de Bizkaia. Se trata del principal “servicio social” del Territorio y tiene en ‘plantilla’ cuatro veces más ‘trabajadores’ que todas las residencias vizcaínas juntas.

La denominada Ley de Dependencia (Ley 39/2006 de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia) ha querido reconocer el trabajo de las personas cuidadoras informales, remunerándolo con una prestación o ayuda. Concretamente, en Bizkaia a comienzos de marzo, el número de prestaciones por cuidados en el entorno familiar supera los 4.000 (según datos del SAAD).

¡Cuidado!

En los últimos años, la incorporación de las mujeres al mundo laboral en igualdad de condiciones ha sido uno de los grandes caballos de batalla. Actualmente, el nivel de actividad laboral de las mujeres en edad de trabajar es un 12% menor al de los hombres (según datos del EUSTAT para 2009), si bien el ‘gap’ se ha ido recortando año a año. En Durangaldea nos podemos sentir privilegiados (unas y otros), aunque no completamente satisfechos, por haber logrado que la diferencia sea sólo de un 2%. El objetivo debe ser una incorporación al mercado de trabajo igualitaria, equiparable con el norte de Europa.

Sin embargo, los focos de atención por la igualdad han de cambiar con los tiempos. Los ajustes que se realizan en el equilibrio social, como el reconocimiento a las personas cuidadoras informales que mencionaba anteriormente, pueden provocar desajustes en otros equilibrios sociales, como es la incorporación de la mujer al mercado laboral.

Así, la crisis, el incremento de las personas mayores en situación de dependencia y las prestaciones para los cuidados en el entorno familiar han empujado a muchas personas al cuidado de las personas dependientes en el hogar. Los datos del SAAD muestran que el 94% de las personas que lo hacen son mujeres, por lo que corremos el riesgo de estar desandando el camino de incorporación de la mujer al mercado laboral. Quiero pensar que no… ¡Cuidado!

6/3/11

No reducir más la velocidad

Publicado en durangon.com, 06.03.2011.

Mañana lunes, entrará en vigor la norma que reduce la velocidad máxima en autovías y autopistas de 120 kilómetros por hora, a 110. Resulta paradójico que tengamos que levantar el pie del acelerador y echar el pie al freno, cuando todos los indicadores apuntan que debemos acelerar para evitar descolgarnos de la recuperación económica que ya se viene produciendo en Europa.

Los indicadores del salpicadero
Cualquier conductor, más o menos avezado, mira al salpicadero para revisar la temperatura del coche, el nivel de combustible, la velocidad o las revoluciones del motor. Veamos, por tanto, en qué debemos fijarnos para ver cómo va este coche, que es nuestro país.

Lejos de la ortodoxia económica, busco indicadores mucho más humanos que el crecimiento del PIB (Producto Interior Bruto) o la Renta per cápita para saber cómo va nuestra economía. Fuera de los focos informativos que recogen las declaraciones del Sr. Trichet o el Sr. Fernández Ordoñez, a la sazón, presidentes del Banco Central Europeo y el Banco de España respectivamente, este pasado miércoles se publicaba por el Consejo de Lisboa el informe de los indicadores tractores del Capital Humano (Human Capital Leading Indicators, febrero 2011).

El primer aspecto interesante es que la unidad del análisis se hace por regiones o ciudades. En cierto modo, reconoce que en Europa las unidades económicas con un comportamiento homogéneo son mucho más frecuentemente regiones, en lugar de los estados.

Pero el núcleo del informe expone las conclusiones de un análisis estadístico profundo. Reconoce que existen cuatro factores que predicen la prosperidad de una región, explicando las diferencias entre unas y otras en un 71% de los casos. Esos factores son el número de empleos complejos o de alta cualificación, la facilidad con que la juventud encuentra empleo, la facilidad con que se pasa del desempleo al empleo, y la inversión en I+D+i (Investigación, Desarrollo e innovación).

Por tanto propongo que pongamos en el salpicadero de nuestra economía los cuatro indicadores anteriormente citados, ya que este coche nos llevará a que Euskadi sea una región próspera y cohesionada.

¿Desacelerar ahora?
Estos indicadores reflejan mucho más que los clásicos PIB o Renta per cápita, sin duda. Pero lo más importante, nos permiten saber en qué debemos actuar para que los anteriores se comporten mejor.

El informe se ha realizado con datos de 2007, y en el mismo Euskadi aparece como la 22ª región de Europa en capital humano. Sin embargo, mañana tendremos que ir al garaje y arrancar el coche, y no importará a qué velocidad íbamos ayer. Tendremos que revisar en el salpicadero cómo está la creación de industrias de alto valor añadido (factor 1), cómo está el desempleo juvenil (factor 2), cómo está el desempleo de larga duración (factor 3) y cómo está la inversión en I+D+i (factor 4) poner el coche en marcha y conducir hacia el futuro.

Como país, pido a sus conductores actuales que miren a estos “otros” indicadores para que logren conducirnos a un futuro próspero. Desgraciadamente ningún indicador del salpicadero recomienda reducir la velocidad.

27/2/11

Zergatik utzi kantatzeari?

Publicado en durangon.com, 27.02.2011.

Los acontecimientos que, aquí y allá, han salpicado las últimas semanas me han hecho recordar que merece la pena seguir cantando; los egipcios han conseguido derrocar a un dictador que durante treinta años ha gobernado el país, en Túnez consiguieron algo parecido y los libios están decididos a hacer lo mismo. Salvando las distancias y en esta Vieja Europa también hay ideas, valores, proyectos por los que merece la pena seguir cantando.

Permítame el lector que intercale, hoy, entre mis reflexiones extractos de una canción de Benito Lertxundi titulada “Zergatik utzi kantatzeari”.

‘Urrun bada ere, sorkuntza berri bat
iragartzen duen doinu hori
entzuten dut, harrabots eta
borroka ororen artean.
Zergaitik utzi behar diot,
zergaitik utzi kantatzeari?’

(A lo lejos, oigo, entre ruidos y peleas, una melodía que anuncia una nueva creación. ¿Por qué dejarlo?, ¿por qué dejar de cantar?).

Estoy seguro que los ciudadanos tunecinos o egipcios, que en su mayoría no conocían otra forma de dirigir su país que la de los recién derrocados dirigentes, apenas podían imaginar otra forma de hacer las cosas. Reunidos en la plaza Tahrir (Plaza de la Liberación) de El Cairo, creían que una nueva melodía podía sonar en su país.

Y sin conocer nítidamente cuál era esa melodía que se entreoía a lo lejos, han creído que entre el ruido y las peleas podía imponerse la misma. Para ello, sólo con la intuición de que esa melodía existe, se han encaminado hacia ella, resistiendo, arriesgando mucho de lo que tienen, convencidos de que es mucho más lo que pueden conseguir.

‘Ekaitzak ondoan ziztuka
ari bada, zer axola!
Egia bizirik dela badakit,
bizirik dela badakit.
Zergaitik utzi behar diot,
zergaitik utzi kantatzeari?’

(¡Qué importa si la tormenta amenaza cerca! La verdad vive, sé que está viva. ¿Por qué dejarlo?, ¿por qué dejar de cantar?).

Cuando uno cree firmemente que existe otra forma de hacer las cosas, íntegra, sin dobleces, merece la pena seguir cantando. La verdad no exige atajos, dobleces o renuncias a la palabra dada, a lo que uno ha visto, hecho y dicho. Si esta verdad existe es loable buscarla, andar ese camino que lleve a un lugar, a un estadio superior de las cosas, donde ya cada uno actúe sólo según su criterio.

Es cierto, como afirma la canción, que resulta complicado agarrarse a esta vía cuando la tormenta se cierne sobre uno, cuando más fuerte truena, cuando está cayendo un chaparrón… pero saber que uno actúa de forma consciente y consecuente con sus ideas, con su verdad, aún a riesgo de equivocarse, le da a uno fuerzas para seguir cantando.

También en la Vieja Europa y entre nosotros, quedan algunas revoluciones pendientes. Merece la pena seguir cantando.

20/2/11

Ejercicio responsable frente a propiedad

Publicado en durangon.com, 20.02.2011.

Este pasado viernes he tenido ocasión de compartir sobremesa con Patxi Juaristi (Markina-Xemein, 1967) entre otros. La tarde dio para mucho, pero algunas de las reflexiones allí realizadas me retrotraían a la afirmación que en mi primera aportación a esta columna hice, en la que afirmaba que esta crisis es una crisis, sobre todo, de valores. Al hilo de aquel compromiso, expresado en aseveración profundamente consciente, quiero compartir con los lectores hoy esta reflexión.

Elinor Ostrom, primera mujer Nobel de Economía en 2009, recibió el galardón por el trabajo realizado sobre la efectiva administración de los bienes colectivos poniendo, por un momento, en primer plano un debate muy vinculado a la gestión de la cosa pública (res publica) y la sostenibilidad del modelo de crecimiento actual.

Relación de los vascos con los bienes
Históricamente, en la tradición vasca ha destacado como principal factor o elemento de derecho sobre las cosas el sentido de responsabilidad, y no la propiedad privada basada en los derechos de uso y abuso tanto de los bienes como de los frutos de los mismos. Desde este punto de vista, lo que se heredaba no era la propiedad de los bienes que daba derecho al propietario a hacer con ellos lo que quisiera (ius abutendi – de la raíz abuso), sino su disfrute y administración (ius utendi -relativo al uso- y fruendi – relativo a los frutos).

Lo que subyace en esta tradición, reflejada en la troncalidad de la trasmisión del caserío por ejemplo, es que lo realmente trasmitido de generación en generación no es el derecho absoluto sobre los bienes sino el compromiso de utilizarlos responsablemente. De hecho, en euskera, se ha venido matizando muy bien el significado de ‘jabe’, cuyo significado connota responsabilidad (‘jabetu’, hacerse cargo de), si bien la traducción directa más común al castellano ha sido “propietario”.

Actitudes esperadas del sujeto
No estaría mal que, de cuando en cuando, cada uno de nosotros nos miráramos en esta tradición de responsabilidad y analizáramos qué uso hacemos de los bienes que poseemos. Mirarnos como administradores temporales, nos haría ver las cosas de otra forma, una forma más autocrítica.

Así, en nuestra vida privada, sopesaríamos más dónde invertimos nuestros ahorros; si en una compañía de tabaco o en una institución educativa; si en un banco con inversiones especulativas o no. Porque en el fondo, también somos responsables de lo que con esos ahorros se haga finalmente.

La participación en la cosa pública
Si cada uno de nosotros debemos hacer ese examen de responsabilidad respecto a la gestión que hemos realizado de nuestros bienes, el rigor debe crecer exponencialmente en los casos en que la encomienda de gestión es real y sobre bienes de la comunidad, es decir, cuando actuamos como gestores de la cosa pública.

Incluso en la democracia ateniense, origen de la tradición política occidental, donde la participación de los ciudadanos en la república (res publica, o cosa pública) era directa y universal, existían importantes discusiones sobre si las personas que no eran capaces de administrar su economía debían poder participar en la administración de lo común (Profesor Dr. Winfried Schmitz, 2008).

Me sumo al lema de los Infanzones de Obanos que hizo suyo D. Manuel de Irujo, “gizaki libre, aberri libre baten”. Sin embargo, creo que no podemos olvidar que debemos actuar de forma responsable sobre nuestros bienes, casi como si sólo fuéramos unos administradores temporales de los mismos.

13/2/11

Lecciones de una granja de cerdos

Publicado en durangon.com, 13.02.2011.

Debo reconocer que la Sra. Merkel no deja de sorprenderme. La canciller alemana tiene la capacidad de marcar la agenda político-económica de todo un país. Esta semana se ha desmarcado con algunas consideraciones sobre la inclusión de la productividad en la revisión salarial de los trabajadores, y no ha quedado estamento social sin pronunciarse al respecto.

Si todos los que han compartido sus opiniones al albur de las palabras de Merkel, lo han hecho como resultado de una serena reflexión, bienvenidas sean. Algunos ya teníamos una opinión formada al respecto, antes de la llegada de la canciller alemana (09.01.2011, “¿Subirán los salarios igual?”). Llegados a este punto, muchos pensarán que lo importante es disponer de un salario (tener empleo) y que el mismo esté bien remunerado, y no tanto la fórmula de revisión anual.

Una visita al modelo danés
Hace poco más de un año tuve la ocasión de viajar a Dinamarca. La agenda estaba repleta de citas, y no sólo de ocio. El objetivo era conocer de primera mano el sistema de relaciones laborales danés, cuya síntesis se ha recogido en la flexiguridad.

Dinamarca ha destacado en los últimos años por su mercado laboral dinámico, cuyas principales características han sido la alta protección a los trabajadores en situación de desempleo (seguridad) y el alto grado de desregulación de las relaciones laborales (flexibilidad). Tal fue su éxito que la Unión Europea hizo suyo el modelo para tratar de extenderlo. La primera cita en el país nórdico fue con el Profesor P. K. Madsen, uno de los principales teorizadores de la flexiguridad. Nos recibió en la sede de un sindicato de trabajadores en Copenhague, para quién él trabajaba.

Tras explicarnos las bases del modelo danés de flexiguridad, las preguntas de los tres jóvenes vascos le hicieron bajar a ejemplos más cercanos a la realidad. Por entonces, en Durangaldea el acrónimo de moda era E.R.E. (Expediente de Regulación de Empleo), y sobre cómo se abordaban estas situaciones en Dinamarca versaron algunas preguntas. El profesor ilustró su explicación con la historia de una granja de cerdos al norte de la capital.

La lección magistral
En dicha granja se dedicaban a sacrificar cerdos, despiezarlos y distribuirlos por los países del mar báltico. Sin embargo, el negocio se encontraba con importantes competidores, cuyos menores costes de producción hacían que la granja fuera insostenible a medio plazo. Llegados a este diagnóstico, nos contaba que la representación de los trabajadores entendía que no merecía entrar en una espiral de bajada de salarios o regulación de empleo. Todos entendían que resultaba baldío intentar sostener unos puestos de trabajo que a futuro no serían capaces de proveer a los trabajadores de sueldos dignos. Por tanto, lo mejor era buscar una vía de recolocación de los mismos.

No se empeñaron en negociar indemnizaciones, sino en que el empresario financiara una formación puntera a los trabajadores, de forma que estos tuvieran asegurado un empleo futuro en sectores con proyección. Es decir, lo que había que proteger era la empleabilidad de los trabajadores, no los empleos.

¿De qué sirve discutir cómo se revisarán los salarios, si no sabemos si tendremos uno? Cuanto más rápido transitemos por el camino equivocado, más lejos estaremos del objetivo. Lo realmente importante en esta crisis son las capacidades de las personas que formamos este país, que esas capacidades sean útiles en la economía futura. Sólo saldremos reforzados para mantener los niveles de bienestar de que venimos disfrutando, si somos capaces de aprender de los trabajadores de la granja de cerdos, que se prepararon para poder ganar un salario digno en otra actividad.

6/2/11

Se busca capital humano

Publicado en durangon.com, 06.02.2011.

Decía Miguel de Unamuno que le preocupaba el futuro, pues era allí donde iba a pasar el resto de sus días. Evidentemente, también a mi me preocupa el futuro. Pero veo que, tras la cumbre hispano alemana de esta semana, nadie está demasiado preocupado sobre cómo y con quién vamos a construir el futuro. La Sra. Merkel, cuya economía vuelve a ser una verdadera locomotora, ha anunciado que necesita un montón de miles de especialistas cualificados para cubrir otros tantos empleos en Alemania, y parece que los va a captar en el estado.

Una operación redonda, ¿o no?
La maquinaria ya se ha puesto a rodar. Los servicios de empleo alemán y español están ya colaborando dentro del marco de la red EURES de movilidad laboral europea. Analizando la operación con visión a corto plazo, nos encontramos ante una jugada maestra; Zapatero se quita algunos desempleados de la lista del INEM y Merkel cubre esos puestos de trabajo que no logra cubrir.

Pero mirándolo más sosegadamente, observaremos que los desempleados que se irán son los mejor preparados y España nunca tendrá capacidad de desarrollar una economía del conocimiento, ya que el conocimiento se habrá fugado.

Y esto no es baladí. Se estima que formar a un estudiante en educación superior cuesta al erario público algo más de 9.000€ anuales (datos EURYDICE, Junio 2009). Si los perfiles que se marchan a Alemania son ingenieros, arquitectos o técnicos, habrán pasado cinco años, cuando menos, en sus estudios universitarios por lo que la inversión que, como país, hemos hecho en esos jóvenes asciende a 45.000€. Este es un esfuerzo común, realizado con las aportaciones tributarias de todos los contribuyentes, confiando que esa inversión revertiría de nuevo en la sociedad. Esto tiene un nombre, se llama pérdida de capital humano.

Euskadi se parece más a Alemania
Afortunadamente, la situación vasca es diferente. Las tasas de desempleo no llegan a los niveles del estado y el tejido empresarial es más especializado, pudiendo presumir de un tejido industrial y científico-tecnológico importante, que también acoge a los más cualificados.

Los datos corroboran estas afirmaciones. En 2007 el peso de los trabajadores con estudios universitarios sobre el total de la población activa era del 31% y el aumento de la población ocupada con estudios universitarios entre 2001 y 2007 ha sido del 50% (Prospektiker, 2008). Aún tomando el peor de los escenarios económicos contemplados en el estudio, que puede parecerse al que nos está tocando transitar, “Aproximación a la adecuación de la oferta del Sistema Universitario Vasco a la demanda laboral de egresados universitarios en el año 2018” (Prospektiker, 2008) en Euskadi se prevé un déficit de 11.500 puestos técnicos y profesionales científicos en esta década.

Durangaldea; una pequeña aportación
En Durangaldea, con la tradición industrial que atesoramos deberíamos atrevernos a exportar algo del conocimiento que existe en nuestro tejido empresarial. Esta aportación se podría articular en torno a un campus universitario con un humilde postgrado en ingeniería de la automoción en nuestra comarca.

Los universitarios vendrían a Durangaldea, tras cursar el grado (cuatro años) en centros como la escuela de Ingenieros de San Mamés o ESIDE en Deusto, a completar sus estudios con un postgrado (un curso académico) en automoción, que podrían simultanear con experiencias científicas aplicadas en AIC (Automotive Intelligence Center) de Amorebieta-Etxano o con prácticas laborales en las empresas de la zona. ¿Se lo imaginan? Podrían pasar por aquí grandes expertos en automoción, incluso los mejores estudiantes internacionales que quieran enfocar su carrera profesional hacia la automoción.

Entonces podríamos decirle a Merkel, que nos envíe a algunos de sus conciudadanos, para que nosotros los formemos para su potente industria automovilística. ¡Cómo cambia esto las cosas! Pero de momento, sólo podemos ver cómo la canciller alemana busca capital humano en otros países europeos.

30/1/11

Desempleo; culpable el EUSTAT

Publicado en durangon.com, 30.01.2011.

Estos últimos meses hemos vivido varias polémicas sobre los datos que el Instituto Vasco de Estadística – EUSTAT ha publicado. Primero fue una rectificación de los datos arrojados sobre la evolución de la economía vasca a finales del 2008 y comienzos de 2009. Más recientemente, se ha sembrado la duda sobre los datos de desempleo en la Comunidad Autónoma Vasca, que distaban sobre los mismos publicados por el INE (Instituto nacional de Estadística).

No puede ser por oportunismo político
Llevo algún tiempo tratando de descifrar cuales son los beneficios que el Gobierno Vasco del Sr. López obtiene cuestionando al EUSTAT, un organismo autónomo adscrito a la Consejería de Economía y Hacienda de su propio gobierno. Más dudas me surgen cuando observo que el pasado 22 de octubre de 2010 se aprobó en el Parlamento de Gasteiz el nuevo Plan Vasco de Estadística, que rige las actividades a desarrollar por el EUSTAT entre 2010 y 2012. En este colapso mental, no quiero ni plantearme que los datos se cuestionen según la oportunidad política de los mismos.

No pretenden desprestigiar la institución
Otra de las causas de las dudas expresadas ante la opinión pública sobre los datos del Instituto, puede ser una intención de desprestigiar la institución. ¿Podría no interesarle que Euskadi tenga su propio Instituto de Estadística? Amplío la perspectiva, y veo que el EUSTAT se creó como organismo autónomo del Gobierno Vasco en 1986, en virtud de la competencia exclusiva que en esta materia establece para la Comunidad Autónoma Vasca el artículo 10 del Estatuto de Gernika. Sabiendo que los partidos que sustentan el actual Gobierno han sido en los últimos años los más fervientes defensores del Estatuto, al menos ante la opinión pública, no debería seguir por esta vía.

Será el fondo lo que preocupa
Avanzando en mi reflexión y descartadas las alternativas anteriores, sólo logro explicar las dudas generadas sobre los datos de desempleo por un deseo de centrar la atención de la opinión publicada sobre el dato y su fórmula de cálculo, desviando la atención sobre el fondo de la cuestión: el desempleo sigue sin mostrar los avances esperados, a pesar de que la economía empieza a crecer.

En este sentido, ya desde comienzo de año, Euskadi dispone de una nueva herramienta, las Políticas Activas de Empleo. Pronto se le unirá la Inspección de Trabajo, inteligentemente negociada en los Presupuestos Generales del Estado y en camino de ser trasferida para 2012. Ambas van a permitir hacer políticas de empleo propias, diferentes a las estatales, que es lo que necesita una economía que se mueve en términos de exposición al mercado internacional, peso de la industria o cualificación de la mano de obra muy diferentes a la española.

La economía ha comenzado a crecer en sectores y ocupaciones diferentes de los que los desempleados ocupaban antes de perder su puesto de trabajo. Creo, humildemente, que no se ha hecho todo lo necesario para recualificar y reorientar a esas personas desempleadas en competencias que demandarán las nuevas ocupaciones y sectores emergentes. Hacer un buen uso de las Políticas Activas de Empleo puede ser clave. El drama del desempleo sigue latente y requiere de una respuesta, más allá de debates estériles sobre los datos; sean éstos los que sean y vengan de donde vengan.

23/1/11

¿Jóvenes desinteresados?

Publicado en durangon.com, 23.01.2011.

Ayer pasé una buena parte del día en Bilbao, participando en un foro de debate sobre el futuro que ha organizado Eusko Ikaskuntza – Sociedad de Estudios Vascos. Datorkigunea es un foro de debate en euskera, en el que cuarenta jóvenes de los siete territorios debatimos sobre el futuro, nuestro futuro. Desde el septiembre pasado, un sábado al mes, en una capital de forma rotatoria, nos reunimos durante toda la mañana para debatir conjuntamente un tema que previamente hemos trabajado individualmente con bibliografía, referencias y videos.

En este y en otros espacios y proyectos, comparto reflexiones, debates y tertulias con jóvenes con una profunda conciencia social y sentido de la responsabilidad, tanto personal como colectiva. Esta clase de jóvenes existe y pasea por la calle, va al gimnasio, juega en un equipo, potean en Goienkale, trabajan o estudian, y además, hacen su aportación al acervo común.

Cuestionando la creencia popular
La juventud no se implica, no participa en política, no participa en los problemas sociales, no se moviliza... son frases que una y otra vez oigo. A base de repetirlo creo que incluso se ha convertido en creencia popular, sin un análisis profundo y en detalle. Sin embargo, algunas de las claves expuestas anteriormente indican que no es así.

Todos los estudios sociológicos advierten del distanciamiento entre los jóvenes y la política. Cuando el 80% de las referencias políticas en los medios de comunicación no tratan, ni siquiera colateralmente, los temas que son las principal preocupación del 80% de los jóvenes, el distanciamiento está asegurado. Por el contrario, considero que no hay tal distancia entre la juventud y la política de las cosas. La distancia está entre las preocupaciones de los jóvenes y las cosas de las que hablan los políticos.

Retratos de juventud
El Observatorio Vasco de la Juventud publica anualmente un informe basado en encuestas realizadas a la juventud vasca, denominado Retratos de Juventud. El correspondiente a 2010 llegará por primavera, pero en los tres últimos informes, la principal preocupación de la juventud ha resultado ser el empleo y el mercado de trabajo. En segundo lugar figura el acceso a la vivienda. ¿Egoísta? Puede parecerlo. Analicemos algunos datos.

El desempleo juvenil en Euskadi ha pasado del 5,7% en 2007 al 15,5% en 2009 (según el Observatorio Vasco de la Juventud). Más de la mitad de los vascos menores de 34 años no está emancipado en el cuarto trimestre de 2010 (según el Observatorio Joven de la Vivienda). A la luz de estos datos, parece razonable que estas sean nuestras principales preocupaciones. “Lehenengo jan eta gero pentsatu” (primero comer y luego pensar), decía un buen profesor de Filosofía en mis tiempos de estudiante en Bachillerato.

Dejando que los propios jóvenes elijan la temática nos encontraremos con experiencias como Datorkigunea, donde se tratan los temas con niveles de profundidad y compromiso que mucha de la clase política quisiera para sí. Adicionalmente, nadie debe esperar que la forma de participación social de los mayores o los jóvenes de otro tiempo sea copiada miméticamente, si bien participamos con igual o mayor intensidad.

16/1/11

Más Durango+

Publicado en durangon.com, 16.01.2011.

Operación Durango+” fue el nombre que se acuñó para el conjunto de intervenciones que se iba a realizar en toda la zona de usos ferroviarios en Durango. Se trataba primero, de soterrar el tren en su paso entre Iurreta, Durango y el barrio de Matiena en Abadiño; segundo, de trasladar las cocheras de EuskoTren en Durango al barrio de Lebario, y por último, de realizar un plan para el espacio que quedaría disponible como consecuencia de las dos actuaciones anteriores.

Esta operación urbanística es a Durango lo que pudo ser para Bilbao la eliminación de los muelles de Abandoibarra. Seguro que cuando paseamos por allí, no podemos imaginar que tan sólo hace doce años no había sino contenedores de mercancías, y hoy están la biblioteca de la Universidad de Deusto, la Torre Iberdrola o el paseo de Abandiobarra. Espacios ganados para la ciudad, pero sobre todo, ganados para vivir en la ciudad.

Las vallas del tren
Bilbao vivía de espaldas a la ría, igual que hoy Durango vive de espaldas a las vías. No es un juego de palabras; de hecho, no es un tema para jugar. Pregúntense qué comercio se puede abrir en las lonjas que dan a las vías tan sólo a la vuelta de la manzana de cualquier edificio de Askatasun etorbidea. Las vallas que se levantan hoy en la calle Sasikoa y en la trasera de los edificios pares de Askatasun etorbidea hacen que estando a tan sólo 75 metros en línea recta, para ir desde la oficina de la Hacienda Foral de Bizkaia al centro educativo de Maristas hagan falta más de 15 minutos a pie.

La mera existencia de una actividad de mantenimiento y limpieza de trenes en el mismo centro del municipio denota muy poca sensibilidad hacia los durangarras y un uso irracional del suelo urbano de propiedad pública, en este caso de EuskoTren. Si cualquier entidad privada hubiera tenido ubicada su actividad industrial en esa parcela, por comodidad para ellos y por economía, haría años que se hubiesen trasladado a zonas industriales en el extrarradio del municipio.

En definitiva, el vallado de la zona ferroviaria es una barrera física que divide al municipio, le inserta un objeto extraño en pleno centro, haciendo imposible un desarrollo urbano más amable con el ciudadano.

Las barreras del tren
El trazado actual del paso del tren por el municipio de Durango transcurre de este a oeste, dividiendo el municipio en zona sur y norte. Sólo quedan entre ambas zonas algunos pasos a nivel que, en ocasiones, paralizan el flujo de ciudadanos entre Durango norte y Durango sur; entre la plaza del mercado y Landako Erakustazoka, entre el Casco Histórico y la estación de autobuses de Magdalena, entre las instalaciones deportivas de Landako y las de Tabira, entre el ambulatorio nuevo de Landako y el viejo de especialidades, por citar sólo algunos equipamientos de los que Durango dispone.

Estos pasos a nivel condicionan toda la trama urbana y de viales para el tráfico, generando atascos y tráfico innecesario, características que no son propias de un municipio moderno en un país avanzado como el nuestro. Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en Durango se han reducido drásticamente en los últimos años (según datos del Departamento de Medioambiente del Gobierno Vasco), pero en el núcleo urbano es ineludible el soterramiento del trazado ferroviario para poder reorganizar el tráfico y, así, reducir las emisiones producidas por el mismo.
Las razones que se pueden esgrimir en el retraso de la “Operación Durango+” son diversas. Sin embargo, y en base a lo expuesto anteriormente, cada día de retraso nos estarán privando de mayor cohesión y mayor calidad de vida a durangarras y visitantes.

14/1/11

Betor Euskadi normala

Anboto astekarian argitaratua, 2011.01.14an.

Borborrean hasi jaku 2011. urte barri hau, eta zorionez, zordunak zorrak ordaintzen hasi dira! Iazko iraila aldean agerkari honetan Gernikako Estatutua bete barik eta herri honen bake mina asetu barik egozala salatzen neban, baina 2011an horreek guztiak betetzeko asmoz dabilzala emoten dau, hala batzuek, nola besteak.

2011 honetan horrelako hamaikatxo ikustekoak ete gara? Nik bat baino ez neuke ikusi gura: normaltasuna. Herri honetan denbora larregi daroagu normalak ez diran gauzak ikusten, entzuten eta bizitzen. Gaurkoan, nire ahotsa normaltasun eske dabilen oihu bati batu gura deutsa.

Ez da normala orain dala hogeita hamaika urte erreferendum bidez baieztatutako Gernikako Estatutua bete barik egotea; normalean legeak betetzeko egiten dira. Ez da normala Eusko Legebiltzarrak herritar guztien ordezkariak ez batzea; normala alderdi guztiek ordezkaritza eukiteko aukera izatea da. Ez da normala, herenegun, Zapatero Lehendakariagaz alkarrizketatu eta gero, Iñigo Urkullugaz batzartu behar izatea; normala ordezkaritza gehien daukan alderdiak Lehendakaria izatea da. Ez da normala XXI. mendean, Europa zaharrean, herri batek bake mina izatea; normala baketan egotea da. Betor normaltasuna Euskadira 2011n.

9/1/11

¿Subirán los salarios igual?

Publicado en durangon.com, 09.01.2011.

Este próximo 14 de enero el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicará el Índice de Precios al Consumo (IPC) del año 2010. En este índice se recoge una media de la subida de los precios de los productos y servicios que normalmente consumimos, ponderando aquellos elementos que consumimos más frente a los que consumimos menos. Dicho de otra forma, este indicador recogerá las subidas de la “cesta de la compra” tipo de una familia tipo, es decir, las subidas de los alimentos básicos, de la electricidad, de la gasolina, del vestido, de la enseñanza, de la telefonía, etc.

Han corrido ríos de tinta sobre las subidas de los precios de algunos productos y servicios durante las últimas semanas, y no quisiera abundar sobre lo ya dicho. Sin embargo, gran parte de la población espera ver en qué resulta definitivamente el IPC porque su salario puede estar muy vinculado al mismo. Según datos de la encuesta realizada a empresas estatales por el Banco Central Europeo, el 70% de los salarios en el estado varían con el IPC. Ahondando un poco más en la estadística, se observa que el 50% de los salarios varía con el IPC del año anterior, mientras otro 20% lo hacen con el IPC esperado para el año en curso (Estudio How are firms’ wages and prices linked, BCE 2009). Por tanto, el dato que ofrezca el INE este próximo viernes será sinónimo de subida salarial, para más del 50% de los trabajadores de este país.

Cambio de rumbo
A nadie se le escapa ya que a lo largo del 2010 hemos visto movimientos en sentido contrario. Entre ellos han sorprendido, por novedosos, los recortes de los salarios de los trabajadores públicos y asimilados, que hasta 2009 subían influidos por la previsión del IPC para cada año. Tampoco han quedado fuera de los recortes las cooperativas del Grupo Mondragón, principal conglomerado empresarial de este país, o los centros educativos concertados vascos, donde estudia cerca del la mitad del alumnado. Y así ha ido pasando esta oleada de recorte por comercios, negocios familiares, empresas y trabajadores autónomos.

En buena medida es lógico que los salarios suban año a año con el IPC, ya que de lo contrario perderíamos, eso que los economistas denominamos, poder adquisitivo o capacidad de compra. Y en efecto, esto les ha sucedido a los colectivos cuyos sueldos han bajado en 2010. Utilizando una u otra argumentación, es la tendencia que se ha empezado a marcar. Estoy convencido de que podemos vivir consumiendo menos, pero hasta ahora era una opción, y ahora puede convertirse en obligación (por la pérdida de poder adquisitivo).

Nuevos senderos
Guardo serias dudas de que el mejor método para revisar los salarios sea una fórmula vinculada únicamente al IPC. Los factores que debieran mover, en alguna medida, los salarios han de estar más cerca de la economía real; como la actividad desarrollada, los resultados empresariales o la aportación individual al logro colectivo. Durante mucho tiempo hemos estado reprochando al sistema financiero haber estado especulando, moviéndose, casi, en la ficción financiera. ¿Acaso el hecho de obviar cualquier factor de la economía real, que sí afectan al negocio, a la hora de revisar los sueldos anualmente no es economía de ficción?

Si esta crisis nos obliga a buscar nuevas fórmulas, también lo hace en la fórmula de revisión salarial, sin que ello sea óbice para la búsqueda de cotas superiores de bienestar. En contra de las voces que predicen que esta crisis va a marcar la primera época moderna en que la próxima generación no tiene garantías de que vaya a vivir mejor que la anterior, tengo absoluta confianza de que seremos capaces de recorrer nuevos senderos, nuevas rutas. Lo primero va a ser ir muy ligeros de equipaje, libres de fórmulas del pasado. De lo contrario cargaremos con una mochila que no nos dejará avanzar.

7/1/11

Pertsonari arreta emon, gizatasunez egindako talde lanetik

ORUE 37 aldizkarian argitaratua. "Konbentuak probetxugarri"

Erantzukizun handia da Orue proiektuaren zuzendaritzaz arduratzea, baina ausardia handiagoa da norabidea zehazteko ardura daukadala esatea. Aldizkari honetan nire testigantza agertzeko aukera emoten jatan honetan, Oruen egindako ekarpen txikiaren apaltasunaz eta egitasmo honen partaide izatearen harrotasunaz, hementxe doaz nire hausnarketa batzuk.

Oruek hasiera hasieratik argi dauka bere norabidea, bere izana eta bokazioa. Aldizkari honetako testigantzak dira horren adierazle onena. Eta hori ezin daiteke desagertarazi egun batetik bestera, dala izen aldaketa batekin, dala jabego aldaketa batekin, dala zuzendari aldaketa batekin. Ipar orratzak iparraldea non dagoan adierazten dauan lez, Oruek pertsonari begiratu deutso eten barik. Etorkizunari begira jarrita, oinarria ez da aldatuko.

Tres líneas de actuación futura:
  1. Poner en el centro a la persona y su familia. En ese afán de atender a la persona en su integridad, nunca debemos olvidar que la familia debe seguir jugando un papel fundamental en el cuidado de su ser querido aunque haya encomendado su cuidado al centro.
  2. Respetar la voluntad del usuario. Es un hecho que la voluntad de las personas es permanecer en su entorno social, en su domicilio, sin que ello sea óbice para recibir cuidados de calidad. En la medida en que la sociedad avance y las tecnologías lo permitan, los cuidados deberán proveerse de forma distribuida, en el domicilio o de forma ambulatoria.
  3. Especializar los cuidados. Es otro paso en la atención individualizada; cada unidad o recurso del centro deberá especializarse en un tipo de usuario o tratamiento.

Oruen abantailaz jokatzen dogu, aurreko hiru ildoak pertsonari arreta emoteko gure estiloan barneratuta dagoz eta. Hemendik aurrera, XXI. mendeko asmakizun handiena izan beharko dogu ardatz: pertsona! Pertsonari arreta emon, gizatasunez egindako talde lanetik.

2/1/11

Menos deseos, más planes

Publicado en durangon.com, 02.01.2011.
El inicio de un nuevo año suele ser sinónimo de buenos propósitos, de renovadas intenciones para cumplir aquello que 2010 no permitió cumplir. Este recién arrancado 2011 no es una excepción, ni debe serlo. Hay que hacer planes, para ver cuánto nos desviamos en la realidad del resultado planificado, porque si no tenemos plan, ni siquiera podremos saber cuál es el objetivo.

Pocos deseos
Personalmente soy persona de pocos deseos, ya que son sinónimo de escenarios futuros anhelados, que no somos capaces provocar por estar principalmente en manos de factores ajenos a nosotros. A pesar de ello, no pueden pasar desapercibidas algunas situaciones y realidades sobre las que tengo anhelos de cambio.

Sin lugar a dudas, en este país llevamos añorando la paz desde hace ya demasiado tiempo, y en el desiderátum colectivo está ver ese momento en este año que arranca. También hago propio ese deseo, ya que soy de esas generaciones que, si bien no ha tenido la desdicha de nacer en tiempos de oscuras dictaduras, ha nacido con esta carga que todo vasco lleva por el mero hecho de serlo: la ausencia de paz.

La conjugación de ausencia de violencia terrorista y de sistemas políticos dictatoriales son, por razones cronológicas, situaciones que muy pocas personas vivas hoy, hayan podido disfrutar simultáneamente. ¿Se lo imaginan? Yo quiero, pero me resulta complicado… porque muchos de los discursos y simplificaciones de la argumentación política que actualmente se producen ya no valdrán, y tocará otra forma más madura, más sosegada de hacer las cosas en política. Cumplido este deseo, espero que nadie dude en afirmar que 2011 habrá sido un gran año.

Algunos planes
Para estas alturas, algún lector eche ya en falta deseos como la erradicación del hambre en el mundo o el pleno empleo. Sin lugar a dudas no están fuera del escenario idílico que me gustaría narrar en esta columna dentro de un año, pero prefiero que estos estén en la lista de planes, en lugar de la lista de deseos.

“Querer” significa tener la determinación de ejecutar algo, o dicho de otra forma, estar dispuestos a poner todos los medios a nuestro alcance para obtener la situación buscada. A diferencia de los deseos, lo que queremos cuesta esfuerzo, pero sobre todo, está en nuestras manos acercarnos al escenario deseado.

Así, los que queremos (en lugar de desear) que el hambre desaparezca, deberemos buscar el camino para hacerlo, porque en alguna medida, por pequeña que parezca, está en nuestras manos avanzar hacia ese escenario. El primer paso debe ser cambiar el enunciado del problema. Nuestras conciencias descansan mucho mejor cuando el sujeto de la frase es “el hambre” que ha de desaparecer, que cuando ponemos “yo hago algo para que el hambre en el mundo se reduzca”. Lo siguiente es trazar una hoja de ruta para llegar al destino, con medidas concretas, acciones a emprender, etc. En resumidas cuentas, un plan.

En el fondo este es mi verdadero “querer” para el año nuevo, que para todos los problemas que quedan por cambiar, que son muchos sin lugar a dudas, tengamos un plan. ¡Les deseo que todos sus planes se cumplan en 2011!