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8/5/11

Campaña 2.0

Publicado en durangon.com, 08.05.2011
La vorágine informativa de la campaña electoral se ha hecho con todos los espacios informativos, físicos y virtuales, en poco más de 48 horas. Los responsables de las campañas electorales conocen bien que la efectividad de los mensajes, que de aquí en adelante lancen, es limitada. Sin embargo, ninguno se atreve a dejar de utilizar cualquier medio a su alcance para intentar llegar al elector.

Nuevos medios
Sin lugar a dudas, estas municipales marcarán en Durangaldea una nueva forma de hacer campaña municipal, donde las herramientas de comunicación virtuales han entrado ya, sin excepción, dentro del mix-de-comunicación de los partidos.

Empezando por los sitios web de los partidos como herramienta más rígida, hasta la inmediatez y espontaneidad de los mensajes en las redes sociales, pasando por blogs o bitácoras de los candidatos y candidatas, todos estos medios están ya a nuestra disposición. Estas serán las vías por las que los ciudadanos accedamos a los mensajes electorales. Y he dicho bien. En las vías de comunicación virtuales o de Internet, la iniciativa de la información la toma el lector -o elector-, y es éste quién dirige o filtra la información que desea recibir.

Mucho han proliferado los perfiles en Facebook, las cuentas en twitter, los blogs de candidatos/as… En todos ellos, el elector tiene potestad para decidir si acepta como amigo a un candidato en Facebook, si quiere recibir los tweets de otro o le interesa conocer los pensamientos que una candidata recoge en su blog. A diferencia de los medios de comunicación y publicidad clásica, que nos bombardean de información sin pedir permiso, las nuevas herramientas nos devuelven el mando de la comunicación a los ciudadanos. Nos informaremos de lo que queremos, cuando deseemos, elegiremos al informador, y además, podremos retomarlo dentro de algún tiempo para recordarles qué nos prometían para pedir nuestro voto.

Triunfarán los clásicos
Internet nunca fue considerada por los expertos en comunicación como algo más que un nuevo medio de comunicación. Así, al margen de los destellos de las nuevas herramientas –el cómo-, nuestros municipios y Durangaldea en su conjunto están esperando propuestas –el qué- de hombres y mujeres dispuestas a cumplirlas en los próximos cuatro años –el quién-.

De cualquier modo, y más si cabe por lo esgrimido anteriormente, los verdaderos factores determinantes en esta campaña volverán a ser la credibilidad, la sensatez, la cercanía, la confianza… Volverán los clásicos que nunca fallan, tanto en esto de la cosa pública, como en el resto de ámbitos de la vida privada.

20/3/11

Más Durangaldea, de abajo arriba

Publicado en durangon.com, 20.03.2011

Recogen las hemerotecas de los primeros años de la década de los noventa que el suburbano del área metropolitana, sería el preludio de “un nuevo Bilbao, de abajo arriba”. Para la promoción del metro de Bilbao, las autoridades utilizaron ese lema; les hicieron falta esta y otras muchas herramientas para convencer a propios y extraños de la bondad del mismo.

Aunque hoy parezca una paradoja, el proyecto fue muy contestado y echó a andar entre la crítica de ciertos sectores de la sociedad. En Durangaldea existe un proyecto de magnitudes proporcionales, que sin dicha contestación ciudadana, hay quien se empeña, desde las instituciones, en retrasar y cuestionar reiteradamente. Se trata del conjunto de intervenciones que se realiza en toda la zona de usos ferroviarios en Durango, acuñado como “Operación Durango+”, sobre el cual ya compartí algunas implicaciones para Durango. Hoy, como ciudadano de Durangaldea –otra cosa no puedo afirmar cuando en mi corta trayectoria vital he vivido en Atxondo, Berriz y Durango-, comparto estas reflexiones desde una perspectiva comarcal.

El transporte del futuro
El tren es el transporte colectivo del futuro, porque es silencioso, porque no consume energías fósiles, porque es respetuoso con el medio ambiente. Un tren que cruza Durangaldea de este a oeste, de Ermua a Amorebieta, y viceversa. Sin embargo, para ser una alternativa firme de transporte de los que vivimos en Durangaldea, debemos reivindicar que pase más veces.

La “Operación Durango+” será el último hito para el desdoblamiento de las vías hasta este municipio. Quedarán pendientes las obras para el desdoblamiento hasta Berriz. Estas obras permitirán incrementar las frecuencias de los trenes, convirtiendo el trazado ferroviario en un eje vertebrador más de la comarca. Así, el resto de transportes colectivos regulares, principalmente autobuses, procurarán acercar a los usuarios a este eje, en lugar de realizar trazados radiales hasta Durango. Se trata de un importante avance en la movilidad de la comarca.

Desarrollo territorial equilibrado
En este país hemos optado por un desarrollo socialmente responsable, en el sentido de que las políticas sociales, educativas, sanitarias y de otra índole se han enfocado con el objeto de no dejar a nadie al margen de sus progresos. De alguna manera hemos optado por avanzar sin dejar a nadie fuera del progreso, aunque esto supusiera ir un poco más despacio.

Ahora que se habla de la extensión del metro hasta Galdakao y habiendo llegado éste a Santurtzi y Plentzia, resulta de justicia que en la progresiva vertebración ferroviaria de Bizkaia, a la zona oriental del territorio también le toque su cuota de avance. Los que vivimos en Durangaldea queremos seguir haciéndolo, sin que ello nos cueste todas las mañanas un esfuerzo superior que a cualquier otra vizcaíno en términos de movilidad, y el desdoblamiento del trazado ferroviario es sólo la cuota de avance que nos corresponde.

Una vez más, las razones que se pueden esgrimir en el retraso de la “Operación Durango+” serán diversas. Sin embargo, y en base a lo expuesto anteriormente, cada día de retraso estarán privando de mayor cohesión al Territorio Histórico de Bizkaia y de mayor calidad de vida a los que vivimos en Durangaldea.

6/2/11

Se busca capital humano

Publicado en durangon.com, 06.02.2011.

Decía Miguel de Unamuno que le preocupaba el futuro, pues era allí donde iba a pasar el resto de sus días. Evidentemente, también a mi me preocupa el futuro. Pero veo que, tras la cumbre hispano alemana de esta semana, nadie está demasiado preocupado sobre cómo y con quién vamos a construir el futuro. La Sra. Merkel, cuya economía vuelve a ser una verdadera locomotora, ha anunciado que necesita un montón de miles de especialistas cualificados para cubrir otros tantos empleos en Alemania, y parece que los va a captar en el estado.

Una operación redonda, ¿o no?
La maquinaria ya se ha puesto a rodar. Los servicios de empleo alemán y español están ya colaborando dentro del marco de la red EURES de movilidad laboral europea. Analizando la operación con visión a corto plazo, nos encontramos ante una jugada maestra; Zapatero se quita algunos desempleados de la lista del INEM y Merkel cubre esos puestos de trabajo que no logra cubrir.

Pero mirándolo más sosegadamente, observaremos que los desempleados que se irán son los mejor preparados y España nunca tendrá capacidad de desarrollar una economía del conocimiento, ya que el conocimiento se habrá fugado.

Y esto no es baladí. Se estima que formar a un estudiante en educación superior cuesta al erario público algo más de 9.000€ anuales (datos EURYDICE, Junio 2009). Si los perfiles que se marchan a Alemania son ingenieros, arquitectos o técnicos, habrán pasado cinco años, cuando menos, en sus estudios universitarios por lo que la inversión que, como país, hemos hecho en esos jóvenes asciende a 45.000€. Este es un esfuerzo común, realizado con las aportaciones tributarias de todos los contribuyentes, confiando que esa inversión revertiría de nuevo en la sociedad. Esto tiene un nombre, se llama pérdida de capital humano.

Euskadi se parece más a Alemania
Afortunadamente, la situación vasca es diferente. Las tasas de desempleo no llegan a los niveles del estado y el tejido empresarial es más especializado, pudiendo presumir de un tejido industrial y científico-tecnológico importante, que también acoge a los más cualificados.

Los datos corroboran estas afirmaciones. En 2007 el peso de los trabajadores con estudios universitarios sobre el total de la población activa era del 31% y el aumento de la población ocupada con estudios universitarios entre 2001 y 2007 ha sido del 50% (Prospektiker, 2008). Aún tomando el peor de los escenarios económicos contemplados en el estudio, que puede parecerse al que nos está tocando transitar, “Aproximación a la adecuación de la oferta del Sistema Universitario Vasco a la demanda laboral de egresados universitarios en el año 2018” (Prospektiker, 2008) en Euskadi se prevé un déficit de 11.500 puestos técnicos y profesionales científicos en esta década.

Durangaldea; una pequeña aportación
En Durangaldea, con la tradición industrial que atesoramos deberíamos atrevernos a exportar algo del conocimiento que existe en nuestro tejido empresarial. Esta aportación se podría articular en torno a un campus universitario con un humilde postgrado en ingeniería de la automoción en nuestra comarca.

Los universitarios vendrían a Durangaldea, tras cursar el grado (cuatro años) en centros como la escuela de Ingenieros de San Mamés o ESIDE en Deusto, a completar sus estudios con un postgrado (un curso académico) en automoción, que podrían simultanear con experiencias científicas aplicadas en AIC (Automotive Intelligence Center) de Amorebieta-Etxano o con prácticas laborales en las empresas de la zona. ¿Se lo imaginan? Podrían pasar por aquí grandes expertos en automoción, incluso los mejores estudiantes internacionales que quieran enfocar su carrera profesional hacia la automoción.

Entonces podríamos decirle a Merkel, que nos envíe a algunos de sus conciudadanos, para que nosotros los formemos para su potente industria automovilística. ¡Cómo cambia esto las cosas! Pero de momento, sólo podemos ver cómo la canciller alemana busca capital humano en otros países europeos.

7/1/10

Ahora toca competir en innovación (II)

Segundo factor clave: el trabajo en red
Publicado en Durangon.com, 07.01.2010

(Artículo bajo el título genérico 'Ahora toca competir en innovación' dividido en tres entregas. En la primera se apuntaba a la educación como clave principal del futuro de Euskadi).

Me alegra coincidir con Pedro Luís Uriarte (Deia, 03.01.2010) en apuntar a la EDUCACIÓN de las PERSONAS como clave principal del futuro de este país, en términos de progreso y prosperidad. De ello ya hablé en el anterior artículo, y no quisiera extenderme.

El escenario macroeconómico actual se caracteriza, entre otros, por su globalidad. Ya no sirve con hacer las cosas mejor que nuestros vecinos franceses, ni siquiera mejor que los alemanes. En el mundo están emergiendo nuevas potencias, como China, que a pesar de la distancia, compiten directamente con nuestras empresas, con los productos locales, desde el más básico hasta el más insignificante.

Ante esta competencia global, es necesario que un país pequeño sea capaz de retener y generar “campeones nacionales”, entendidos como empresas capaces de competir en sectores punta al máximo nivel internacional. El término “campeones nacionales” fue acuñado por Jon Azua en sus tiempos de vicelehendakari, de la mano de Michael Porter. Eran los años noventa, corrían también entonces, tiempos difíciles para la economía vasca, y hubo que apostar por la economía productiva.

Resulta, por tanto, fundamental contar con empresas y organizaciones capaces de competir a nivel global, por dimensión y por calidad. Euskadi ha tenido, mantiene y debe atraer a algunos “campeones nacionales” como los que históricamente han desarrollado entorno a sí, una importantísima industria auxiliar complementaria, de altísimo valor añadido. Vieron en el proveedor de componentes un colaborador, y le ayudaron a crecer y desarrollarse, conscientes de que ese desarrollo redundaría también en el desarrollo propio.

Casi todas las historias de éxito de este país, a nivel económico también, son historias de alianzas entre diferentes, suma de fuerzas por un fin común. Si Iberdrola es hoy un “campeón nacional”, lo es por una alianza entre Iberduero e Hidrola; si Gamesa lo es, también se debe a una suma de fuerzas de Iberdrola y BBV. Sin lugar a dudas, estas dos empresas son global players, o “campeones nacionales” que actúan en el escenario global.

Decía el poeta irlandés, George Bernard Shaw, “Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana, e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea, e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas”. Lejos de mantener en celoso secreto sus ideas y proyectos, los que apuestan por compartir ideas han hecho de ellas elementos de tracción de una industria auxiliar que les ha ayudado a desarrollarse y mantener sus posiciones a nivel global.

Sin lugar a dudas, la pluralidad e infinidad de empresas y agentes económicos que existen en Euskadi, son fiel reflejo de una sociedad dinámica, inquieta, ávida de respuestas y tolerante al riesgo. Sin embargo, la excesiva atomización ha sido, y puede serlo en mayor medida en un escenario global, un factor de pérdida de competitividad. El trabajo en red, las alianzas, la colaboración y en último término una sociedad más interrelacionada, pueden ser el contrapunto que pongan a Euskadi en una posición más competitiva.

En este sentido, ya se están produciendo algunos movimientos importantes de creación de redes estables que esperamos den lugar a nuevos “campeones nacionales”; un caso a seguir con ilusión es la creación del 4º conglomerado de centros tecnológicos a nivel europeo fruto del proceso de fusión de Tecnalia.

Tenemos un 32,6% de la población con titulaciones superiores y universitarias y hemos destinado a I+D un 1,87% de cada euro producido. Todo ese esfuerzo está en la mochila de alguno de los nodos que habitan Euskadi. Si el valor de una red se multiplica más que exponencialmente con el número de nodos que integran la misma (David P. Reed), debemos aprovechar la oportunidad que como país tenemos de capitalizar las capacidades acumuladas a lo largo de estos últimos años, canalizándolas en redes o alianzas de futuro.