Publicado en durangon.com, 28.11.2010.
Este pasado lunes el Dr. Iñaki Peña presentaba algunas conclusiones relativas al estudio GEM 2009 (Global Entrepeneurship Monitoring) , que sobre emprendizaje ha realizado en Euskadi el Instituto de competitividad Orkestra. Esta presentación tuvo lugar en el contexto de la feria de empleo juvenil PRESTIK’10 organizada por la Diputación Foral de Bizkaia y BBK Gaztelanbidean.
Quisiera compartir con los lectores algún dato que debe lanzarnos a la reflexión (o al menos me ha lanzado a mí). Y es que el porcentaje de personas que se dedican a desarrollar su propia idea de negocio ha caído desde el 5% de la población activa en los últimos años hasta el 2,75% de 2009. Quizá me debiera conformar con achacarlo sencillamente a la crisis que no invita a aventurarse en nuevos negocios, pero analizando algún dato más, las conclusiones son muy otras. Realmente, en estados mucho más afectados por la crisis que Euskadi las tasas de emprendizaje son superiores; tanto es así que los datos de Grecia o España practicamente duplican el dato vasco. Tampoco sirve refugiarse en la hipótesis de que la renta per cápita es inversamente proporcional al ratio de emprendedores; también en Estados Unidos o Noruega nos llevan un buen trecho, con niveles del 9-10% de emprendedores.
Años de desentrenamiento
Hoy se celebra la maratón de San Sebastián, a la que acudirán decenas de atletas a recorrer los más de 42 kilómetros de esa prueba pedestre. Ninguno de ellos pretenderá completar la carrera sin haber preparado la prueba, realizando entrenamientos progresivos para llegar en forma a la capital guipuzcoana y no sufrir en exceso en el recorrido. Esto que parece tan obvio, en otros órdenes de la vida, no es de curso común.
El Informe que coordinó Jacques Delors para la UNESCO, "La educación encierra un tesoro" (1996) base del actual paradigma educativo, ya afirmaba que la educación a lo largo de la vida se basa en cuatro pilares: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, aprender a ser. (…) También, aprender a hacer. Conviene no limitarse a conseguir el aprendizaje de un oficio y, en un sentido más amplio, adquirir una competencia que permita hacer frente a numerosas situaciones, algunas imprevisibles, (…) dimensión demasiado olvidada en los métodos de enseñanza actuales.
El propio Informe Delors tiene cierto tono de crítica con el sistema educativo, que históricamente nos ha venido entrenado hasta los 16 años, como mínimo, a escuchar de forma pasiva, memorizar y asimilar sin cuestionarnos nada. No podemos pretender correr la maratón sin entrenar, lógico, ¿verdad?
Aprender a desaprender
Parece deseable que las nuevas generaciones tengan iniciativa, asuman riesgos e incluso promuevan nuevos negocios. Bien es cierto que la economía está necesitada de nuevos aires, nuevas ideas, nuevas empresas… ¡qué decir en Durangaldea! Estoy seguro que del Polo de Competitividad, que tomará un nuevo impulso con los fondos conseguidos en la negociación presupuestaria estatal, una de las líneas de trabajo que arranque será el fomento de nuevos negocios o iniciativas empresariales.
Para ello, habrá que recorrer un largo camino de desaprender años de entrenamiento y, además, superar algunas barreras mentales que nos hemos impuesto; porque la mayoría de padres y madres de Durangaldea preferirán que su hijo/a sea funcionario a emprendedor o porque muy pocos jóvenes recogerán en su curriculum como mérito que pusieron en marcha un negocio y que se cerró, aún siendo cierto.
28/11/10
Desaprender para emprender
Etiquetas:
Durangaldea,
economía,
educación,
empleo,
emprendizaje,
juventud,
trabajo
21/11/10
Progreso: cuando menos es más
Publicado en durangon.com, 21.11.2010.
Mientras no terminamos de ver la salida a esta crisis, inmersos en el cuestionamiento de casi todos los pilares que sustentan la vieja Europa del Estado del Bienestar, quiero pensar que también ahora seguimos avanzando, progresando.
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, progreso es la acción de ir hacia delante. Si bien en las últimas décadas progreso ha sido sinónimo de crecimiento del PIB (Producto Interior Bruto), hace ya algunas décadas se comenzó a matizar esta creencia con nuevos indicadores como el de Desarrollo Humano del PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo Humano). Este índice agrega al menos tres variables para considerar el desarrollo como son el PIB per cápita, la educación y la esperanza de vida saludable.
A todas luces, el sólo hecho de contemplar estos aspectos a la hora de medir el desarrollo de un país es una gran avance, pero aún hay que avanzar más, quedan otros aspectos o indicadores que deberíamos ponderar.
Proceso de institucionalización de todo
En los tiempos de bonanza económica nos hemos empeñado en que las instituciones realicen todo lo necesario para que la sociedad progrese, desde el convencimiento de que la propia institucionalización era progresar.
Hemos institucionalizado los movimientos pro-euskera, feministas, ecologistas, generado incluso departamentos de participación ciudadana; lo cual es en sí mismo una contradicción en término. Humildemente pienso que nos hemos olvidado que algo debía quedar en manos de las personas, de la sociedad civil organizada. Así, hemos simplificado hasta tal punto las relaciones humanas que cuando sentimos una carencia, volvemos la cabeza para ver a qué ente superior (estado, gobierno, administración) le corresponde prestar el servicio relacionado.
Quizá hayamos perdido la perspectiva histórica de que ningún avance importante en la historia moderna fue realizado por las instituciones, cuya tendencia natural es preservar el status quo.
La solución quizá esté más cerca
Ahora que se ha frenado el crecimiento exponencial de los presupuestos públicos, ahora que empiezan a aflorar algunas necesidades insatisfechas en personas cercanas a nosotros, ahora quizá seamos capaces de volver a transitar otros caminos.
Igual que cuando no había educación en euskera surgieron las ikastolas , igual que cuando en el Bajo Deba el desempleo azuzaba a las familias el P. Arizmendiarrieta junto a otros promovieron ese modelo de empresa cooperativa… ninguno se volvía a las administraciones para pedirles la solución. La solución estaba más cerca; en juntarnos, compartir una idea y empujar.
Las sociedades en general, y la vasca en particular, ha demostrado a lo largo de la historia que ha sabido buscar la solución a sus problemas cerca, con otros, desde la asunción de responsabilidades y riesgos.
Cuando menos es más
Hemos tenido tantas posibilidades y recursos que no hemos necesitado de los otros, y hemos llegado a un punto en que todos nuestros derechos se han podido ejercer individualmente. Así, sin necesidad de buscar con otros la satisfacción de necesidades propias (y comunes) nos hemos olvidado de los otros.
Si esta crisis sirve para que salgamos un poco del yo, para buscar el nosotros, menos será más, y el tiempo nos dirá que esta crisis ayudó a ir hacia delante, a progresar.
Mientras no terminamos de ver la salida a esta crisis, inmersos en el cuestionamiento de casi todos los pilares que sustentan la vieja Europa del Estado del Bienestar, quiero pensar que también ahora seguimos avanzando, progresando.
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, progreso es la acción de ir hacia delante. Si bien en las últimas décadas progreso ha sido sinónimo de crecimiento del PIB (Producto Interior Bruto), hace ya algunas décadas se comenzó a matizar esta creencia con nuevos indicadores como el de Desarrollo Humano del PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo Humano). Este índice agrega al menos tres variables para considerar el desarrollo como son el PIB per cápita, la educación y la esperanza de vida saludable.
A todas luces, el sólo hecho de contemplar estos aspectos a la hora de medir el desarrollo de un país es una gran avance, pero aún hay que avanzar más, quedan otros aspectos o indicadores que deberíamos ponderar.
Proceso de institucionalización de todo
En los tiempos de bonanza económica nos hemos empeñado en que las instituciones realicen todo lo necesario para que la sociedad progrese, desde el convencimiento de que la propia institucionalización era progresar.
Hemos institucionalizado los movimientos pro-euskera, feministas, ecologistas, generado incluso departamentos de participación ciudadana; lo cual es en sí mismo una contradicción en término. Humildemente pienso que nos hemos olvidado que algo debía quedar en manos de las personas, de la sociedad civil organizada. Así, hemos simplificado hasta tal punto las relaciones humanas que cuando sentimos una carencia, volvemos la cabeza para ver a qué ente superior (estado, gobierno, administración) le corresponde prestar el servicio relacionado.
Quizá hayamos perdido la perspectiva histórica de que ningún avance importante en la historia moderna fue realizado por las instituciones, cuya tendencia natural es preservar el status quo.
La solución quizá esté más cerca
Ahora que se ha frenado el crecimiento exponencial de los presupuestos públicos, ahora que empiezan a aflorar algunas necesidades insatisfechas en personas cercanas a nosotros, ahora quizá seamos capaces de volver a transitar otros caminos.
Igual que cuando no había educación en euskera surgieron las ikastolas , igual que cuando en el Bajo Deba el desempleo azuzaba a las familias el P. Arizmendiarrieta junto a otros promovieron ese modelo de empresa cooperativa… ninguno se volvía a las administraciones para pedirles la solución. La solución estaba más cerca; en juntarnos, compartir una idea y empujar.
Las sociedades en general, y la vasca en particular, ha demostrado a lo largo de la historia que ha sabido buscar la solución a sus problemas cerca, con otros, desde la asunción de responsabilidades y riesgos.
Cuando menos es más
Hemos tenido tantas posibilidades y recursos que no hemos necesitado de los otros, y hemos llegado a un punto en que todos nuestros derechos se han podido ejercer individualmente. Así, sin necesidad de buscar con otros la satisfacción de necesidades propias (y comunes) nos hemos olvidado de los otros.
Si esta crisis sirve para que salgamos un poco del yo, para buscar el nosotros, menos será más, y el tiempo nos dirá que esta crisis ayudó a ir hacia delante, a progresar.
8/11/10
Futuro se escribe con "P" de preparación
Publicado en durangon.com, 07.11.2010.
Seguramente, allá por el año 2004, cuando me licencié, nada nos hacía pensar que una crisis como la actual, nos haría replantearnos muchos de los esquemas de pensamiento que regían nuestras mentes. Estas reflexiones, son también fruto de la revisión y cuestionamiento permanente en el que debiéramos vivir cada uno de los que tenemos alguna responsabilidad, sea en el ámbito público o privado, sea grande o pequeña.
Esta semana la hemos arrancado con una excelente noticia para nuestra comarca; medio millón de euros para nuestras empresas, para su futuro. Yo diría que para sus trabajadores y sus empresarios, para las personas que todos los días hacen que un pabellón sea empresa. Mi enhorabuena desde esta atalaya digital, y que se aproveche.
Decía un proverbio chino “Para un año, sembrad cereales. Para una década, plantad árboles. Para toda la vida, educad y formad a la gente”. Y Durangaldea se encuentra ante un cruce de caminos en el que debe pensar en largo plazo, en más de una década, y para ello es ineludible, también, la formación.
Para toda una vida, educad y formad a la gente
Cuando viajé a Copenhagen, visitando la Universidad del mismo nombre, me sorprendió sobremanera que hubiera una guardería dentro del propio campus universitario. Desde un esquema de pensamiento del sur de Europa, sólo cabía pensar que los daneses tenían familia antes de finalizar sus estudios universitarios. Pero interpelados los responsables de la universidad, la respuesta era muy otra; muchas de las personas que estudiaban en la universidad volvían a ella tras un tiempo en el mercado laboral, y evidentemente, algunos habían construido una familia, con hijos e hijas que alguien debía cuidar mientras asistían a clase.
Ciertamente, no es lo que más abunda en nuestras facultades, ni tampoco en los centros de formación profesional. Tendremos que avanzar. Primero fue la idea de que se había acabado el trabajo en el mismo puesto para toda la vida, y ahora el retraso en la edad de jubilación. Pues, sinceramente, con un entorno económico y social que cambia aceleradamente, sólo nos queda volver periódicamente a las aulas a ponernos al día.
Del made in Durangaldea, al thought in Durangaldea
Nuestra comarca ha basado su economía en la industria, en mayor medida que Bizkaia y Euskadi. De hecho, en Durangaldea el peso del sector industrial es del 46,6%, frente a un 24,9% en el Territorio Histórico de Bizkaia, según datos del Instituto Vasco de Estadística (EUSTAT).
El informe Seizing the White space (2007), realizado por la agencia finlandesa para la tecnología y la innovación (TEKES), describe las consecuencias provocadas por el cambio de una economía fundamentalmente basada en los productos a otra basada fundamentalmente en los servicios. Y es que durante los últimos 20 años, las economías industrializadas más importantes del mundo, incluidas las de Estados Unidos y la Unión Europea, han experimentado un cambio económico de productos a servicios. Y quizá Durangaldea no debiera ser una excepción. El punto de partida, aunque doloroso, es bueno para hacer una ciaboga, ya que es difícil convencer a alguien de que cambie de rumbo cuando esta en lo más alto de la ola.
Por unas y otras razones, partiendo de esa base industrial, muy centrada en la automoción, quizá sea el momento de impulsar una industria del conocimiento en nuestra comarca, que exporte ideas, conceptos, proyectos… cuyos prototipos se hagan en Durangaldea y la producción en grandes series se haga en esos países cuya estructura de costes es infinitamente inferior a la nuestra. Para ello es ineludible el incrementar el nivel formativo de las personas que están en edad de trabajar, y eso incluye, también, a los no tan jóvenes.
Seguramente, allá por el año 2004, cuando me licencié, nada nos hacía pensar que una crisis como la actual, nos haría replantearnos muchos de los esquemas de pensamiento que regían nuestras mentes. Estas reflexiones, son también fruto de la revisión y cuestionamiento permanente en el que debiéramos vivir cada uno de los que tenemos alguna responsabilidad, sea en el ámbito público o privado, sea grande o pequeña.
Esta semana la hemos arrancado con una excelente noticia para nuestra comarca; medio millón de euros para nuestras empresas, para su futuro. Yo diría que para sus trabajadores y sus empresarios, para las personas que todos los días hacen que un pabellón sea empresa. Mi enhorabuena desde esta atalaya digital, y que se aproveche.
Decía un proverbio chino “Para un año, sembrad cereales. Para una década, plantad árboles. Para toda la vida, educad y formad a la gente”. Y Durangaldea se encuentra ante un cruce de caminos en el que debe pensar en largo plazo, en más de una década, y para ello es ineludible, también, la formación.
Para toda una vida, educad y formad a la gente
Cuando viajé a Copenhagen, visitando la Universidad del mismo nombre, me sorprendió sobremanera que hubiera una guardería dentro del propio campus universitario. Desde un esquema de pensamiento del sur de Europa, sólo cabía pensar que los daneses tenían familia antes de finalizar sus estudios universitarios. Pero interpelados los responsables de la universidad, la respuesta era muy otra; muchas de las personas que estudiaban en la universidad volvían a ella tras un tiempo en el mercado laboral, y evidentemente, algunos habían construido una familia, con hijos e hijas que alguien debía cuidar mientras asistían a clase.
Ciertamente, no es lo que más abunda en nuestras facultades, ni tampoco en los centros de formación profesional. Tendremos que avanzar. Primero fue la idea de que se había acabado el trabajo en el mismo puesto para toda la vida, y ahora el retraso en la edad de jubilación. Pues, sinceramente, con un entorno económico y social que cambia aceleradamente, sólo nos queda volver periódicamente a las aulas a ponernos al día.
Del made in Durangaldea, al thought in Durangaldea
Nuestra comarca ha basado su economía en la industria, en mayor medida que Bizkaia y Euskadi. De hecho, en Durangaldea el peso del sector industrial es del 46,6%, frente a un 24,9% en el Territorio Histórico de Bizkaia, según datos del Instituto Vasco de Estadística (EUSTAT).
El informe Seizing the White space (2007), realizado por la agencia finlandesa para la tecnología y la innovación (TEKES), describe las consecuencias provocadas por el cambio de una economía fundamentalmente basada en los productos a otra basada fundamentalmente en los servicios. Y es que durante los últimos 20 años, las economías industrializadas más importantes del mundo, incluidas las de Estados Unidos y la Unión Europea, han experimentado un cambio económico de productos a servicios. Y quizá Durangaldea no debiera ser una excepción. El punto de partida, aunque doloroso, es bueno para hacer una ciaboga, ya que es difícil convencer a alguien de que cambie de rumbo cuando esta en lo más alto de la ola.
Por unas y otras razones, partiendo de esa base industrial, muy centrada en la automoción, quizá sea el momento de impulsar una industria del conocimiento en nuestra comarca, que exporte ideas, conceptos, proyectos… cuyos prototipos se hagan en Durangaldea y la producción en grandes series se haga en esos países cuya estructura de costes es infinitamente inferior a la nuestra. Para ello es ineludible el incrementar el nivel formativo de las personas que están en edad de trabajar, y eso incluye, también, a los no tan jóvenes.
Etiquetas:
Durangaldea,
economía,
educación,
innovación,
pasión,
personas
1/11/10
Cuatro "P"s para un país
Paz, suelo firme de convivencia
Publicado en Durangon.com, 31.10.2010.
Han pasado unos cuantos años desde que finalizados mis primeros estudios universitarios, me lanzara al mundo profesional. Imagínese el lector a un joven recién licenciado, enérgico, ilusionado y ávido de nuevas experiencias. En la cena de celebración, tuvimos como padrino de promoción al que fuera vicelehendakari del Gobierno Vasco, Jon Azua. Un brillante profesional que dedicó algunos de los mejores años de su carrera profesional al bien colectivo, a su país.
Allí, aquella promoción de jóvenes licenciados quisimos verbalizar nuestro compromiso con la sociedad que nos había brindado la oportunidad de formarnos, que procuraríamos que ese esfuerzo colectivo, del que sólo cada uno de nosotros tenemos el derecho de hacer uso, revirtiera en beneficio de la misma.
Aquel discurso tenía cuatro ‘P’s (en un guiño a las cuatro ‘P’ que se utilizan en marketing). La primera de ellas era la P de la Paz.
La paz empieza en lo pequeño
Todo el mundo desea lo que no tiene, y este país anhela la Paz. Nada más lejos de mi intención que realizar un análisis del proceso de pacificación en Euskadi, por lo vano de mi aportación a ese debate. Pero allí, los recién licenciados reconocíamos la paz como un suelo firme sobre el que construir un país, una sociedad que avance, más y más rápido. Y la paz empieza en cada uno de nosotros, en cada situación cotidiana; porque la paz empieza en el reconocimiento del otro, en el reconocimiento del diferente, al mirarle a los ojos y aceptarle, como diferente sin pedirle que renuncie a serlo.
La paz ayuda en lo económico
Pero como estudiosos de las ciencias empresariales, ninguno de los allí presentes ignoramos que la paz es un factor clave en el desarrollo económico y social de un país. Si este año la afluencia de turistas a Euskadi ha sido la mayor de la historia, ni imaginar puedo la avalancha que tendríamos con un país en paz. Si actualmente, Euskadi es la primera comunidad en PIB (Producto Interior Bruto) per cápita y la segunda región europea con menor tasa de pobreza, imaginemos qué sucedería si a los inversores pudiéramos garantizarles un marco socio-político estable, moderno y propio. Incluso me atrevo a avanzar que tranquilizaría a Jon Argeder, que hoy en Deia hace una reflexión sobre la fuga de los centros de decisión de nuestras empresas.
La paz aporta en lo importante
En la película documental “La Pelota Vasca: la piel contra la piedra”, el literato Bernardo Atxaga afirma que los vascos levitaríamos si viviéramos en paz, caminaríamos un par de centímetros sobre el suelo, del peso que nos quitaríamos de encima. No sé si será para tanto, o es simplemente fruto de la capacidad literaria de Bernardo Atxaga, pero todos recordaríamos el momento en que se consolide la paz, en qué lugar nos enteramos, quien nos lo dijo… Y al día siguiente volveríamos a levantar la persiana, para trabajar como otro día cualquiera y construir país.También esos recién licenciados de entonces, irían a trabajar (levitando o no) con la vista puesta en el futuro, para seguir escribiéndolo con P; con P de preparación, de progreso, de personas.
Publicado en Durangon.com, 31.10.2010.
Han pasado unos cuantos años desde que finalizados mis primeros estudios universitarios, me lanzara al mundo profesional. Imagínese el lector a un joven recién licenciado, enérgico, ilusionado y ávido de nuevas experiencias. En la cena de celebración, tuvimos como padrino de promoción al que fuera vicelehendakari del Gobierno Vasco, Jon Azua. Un brillante profesional que dedicó algunos de los mejores años de su carrera profesional al bien colectivo, a su país.
Allí, aquella promoción de jóvenes licenciados quisimos verbalizar nuestro compromiso con la sociedad que nos había brindado la oportunidad de formarnos, que procuraríamos que ese esfuerzo colectivo, del que sólo cada uno de nosotros tenemos el derecho de hacer uso, revirtiera en beneficio de la misma.
Aquel discurso tenía cuatro ‘P’s (en un guiño a las cuatro ‘P’ que se utilizan en marketing). La primera de ellas era la P de la Paz.
La paz empieza en lo pequeño
Todo el mundo desea lo que no tiene, y este país anhela la Paz. Nada más lejos de mi intención que realizar un análisis del proceso de pacificación en Euskadi, por lo vano de mi aportación a ese debate. Pero allí, los recién licenciados reconocíamos la paz como un suelo firme sobre el que construir un país, una sociedad que avance, más y más rápido. Y la paz empieza en cada uno de nosotros, en cada situación cotidiana; porque la paz empieza en el reconocimiento del otro, en el reconocimiento del diferente, al mirarle a los ojos y aceptarle, como diferente sin pedirle que renuncie a serlo.
La paz ayuda en lo económico
Pero como estudiosos de las ciencias empresariales, ninguno de los allí presentes ignoramos que la paz es un factor clave en el desarrollo económico y social de un país. Si este año la afluencia de turistas a Euskadi ha sido la mayor de la historia, ni imaginar puedo la avalancha que tendríamos con un país en paz. Si actualmente, Euskadi es la primera comunidad en PIB (Producto Interior Bruto) per cápita y la segunda región europea con menor tasa de pobreza, imaginemos qué sucedería si a los inversores pudiéramos garantizarles un marco socio-político estable, moderno y propio. Incluso me atrevo a avanzar que tranquilizaría a Jon Argeder, que hoy en Deia hace una reflexión sobre la fuga de los centros de decisión de nuestras empresas.
La paz aporta en lo importante
En la película documental “La Pelota Vasca: la piel contra la piedra”, el literato Bernardo Atxaga afirma que los vascos levitaríamos si viviéramos en paz, caminaríamos un par de centímetros sobre el suelo, del peso que nos quitaríamos de encima. No sé si será para tanto, o es simplemente fruto de la capacidad literaria de Bernardo Atxaga, pero todos recordaríamos el momento en que se consolide la paz, en qué lugar nos enteramos, quien nos lo dijo… Y al día siguiente volveríamos a levantar la persiana, para trabajar como otro día cualquiera y construir país.También esos recién licenciados de entonces, irían a trabajar (levitando o no) con la vista puesta en el futuro, para seguir escribiéndolo con P; con P de preparación, de progreso, de personas.
21/10/10
Innovación social, joven y sobre ruedas
Publicado en Durangon.com, 17.10.2010.
Llevaba tiempo buscando un momento para poder compartir esta reflexión, que ya desde que tuve conocimiento de la iniciativa que la ha provocado, pensaba que merecía la pena. Quizá los lectores valoren que son sólo ensoñaciones de un columnista; aún a riesgo de serlo, ahí van estas líneas para los innovadores sociales, jóvenes de pensamiento, que se lanzan a la carrera de emprender.
En este mismo medio tuvieron cabida algunas líneas que recogían el proyecto “Intercambio sobre ruedas” promovido por la Sociedad Ciclista Duranguesa. O mejor dicho, por un joven entrenador de dicha sociedad, histórica en nuestra villa.
Fundamentalmente, y para que los lectores puedan juzgar por sí mismos, se trata de que jóvenes ciclistas aficionados que practican en la Duranguesa el deporte de sus amores, el ciclismo, puedan convivir con una familia francesa o británica un mes del año, mientras se incorporan al pelotón aficionado de los países de destino. A la vuelta, un joven francés o británico hace lo propio en Durangaldea, inmerso en una familia y en el pelotón aficionado vasco.
Primer puerto puntuable: practicar deporte
Si ya resulta difícil crear afición por un deporte minoritario como es el ciclismo, lo es más cuando sus referencias mediáticas viven de sobresalto en sobresalto. El mundo del ciclismo se ha buscado sus propios problemas con los diferentes episodios de supuestos y confirmados casos de dopaje, que yo no me atrevo a juzgar. Sin embargo, la reiteración de los mismos ha dejado un halo de sospecha sobre el deporte mismo.
Pero no es menos cierto, que los medios de comunicación y la sociedad, nos hemos encargado de convertir a todos los deportes en minoritarios, a excepción del fútbol. Flaco favor les hacemos a niños y niñas de temprana edad, cuando condicionamos por acción u omisión la posibilidad de que practiquen más de un deporte, hasta que definitivamente se deciden por el más les gusta; lo normal en esta sociedad es que mi padre/madre me dice que me gusta el fútbol.
Meta volante: conocer una nueva cultura
En un mundo globalizado y multicultural es cada vez más importante reconocer al diferente, al cercano pero también al lejano. Una experiencia vital como un intercambio durante el verano se convierte en imborrable para cualquier joven.
Pero esta experiencia tiene la virtud de estar al alcance de la mano de cualquier familia. No requiere de importantes desembolsos para viajar a un país extranjero y costearse una estancia en una familia de acogida, donde uno se encuentra con más jóvenes en su misma situación. Sólo hace falta que la familia del joven esté dispuesta a acoger en su hogar a otro joven durante un mes. No se me ocurre formula más social para fomentar el intercambio cultural.
Sprint final: aprender idiomas
Ya no basta con dominar las dos lenguas co-oficiales de nuestro país, ahora hay que dominar una lengua extranjera. Ya hemos llegado al consenso social sobre este asunto. ¡Por fin! Cada vez que viajaba fuera de Europa, me preguntaba a qué estábamos esperando. El método es ideal; vincular a la afición de los chavales el aprendizaje de idiomas, y además de forma natural, por inmersión cultural.
Así llegamos a meta; exhaustos pero convencidos de que merece la pena. Merece la pena emprender nuevas aventuras por carreteras bacheadas, con esas pendientes que hacen que duelan las piernas…
Innovación social en estado puro, hecha por jóvenes para jóvenes, como forma de dibujar el futuro que sueñan: sano y que practica deporte, intercultural, plurilingüe, innovador, socialmente equitativo. Y la carrera empieza hoy, aquí, desde la realidad actual…
Llevaba tiempo buscando un momento para poder compartir esta reflexión, que ya desde que tuve conocimiento de la iniciativa que la ha provocado, pensaba que merecía la pena. Quizá los lectores valoren que son sólo ensoñaciones de un columnista; aún a riesgo de serlo, ahí van estas líneas para los innovadores sociales, jóvenes de pensamiento, que se lanzan a la carrera de emprender.
En este mismo medio tuvieron cabida algunas líneas que recogían el proyecto “Intercambio sobre ruedas” promovido por la Sociedad Ciclista Duranguesa. O mejor dicho, por un joven entrenador de dicha sociedad, histórica en nuestra villa.
Fundamentalmente, y para que los lectores puedan juzgar por sí mismos, se trata de que jóvenes ciclistas aficionados que practican en la Duranguesa el deporte de sus amores, el ciclismo, puedan convivir con una familia francesa o británica un mes del año, mientras se incorporan al pelotón aficionado de los países de destino. A la vuelta, un joven francés o británico hace lo propio en Durangaldea, inmerso en una familia y en el pelotón aficionado vasco.
Primer puerto puntuable: practicar deporte
Si ya resulta difícil crear afición por un deporte minoritario como es el ciclismo, lo es más cuando sus referencias mediáticas viven de sobresalto en sobresalto. El mundo del ciclismo se ha buscado sus propios problemas con los diferentes episodios de supuestos y confirmados casos de dopaje, que yo no me atrevo a juzgar. Sin embargo, la reiteración de los mismos ha dejado un halo de sospecha sobre el deporte mismo.
Pero no es menos cierto, que los medios de comunicación y la sociedad, nos hemos encargado de convertir a todos los deportes en minoritarios, a excepción del fútbol. Flaco favor les hacemos a niños y niñas de temprana edad, cuando condicionamos por acción u omisión la posibilidad de que practiquen más de un deporte, hasta que definitivamente se deciden por el más les gusta; lo normal en esta sociedad es que mi padre/madre me dice que me gusta el fútbol.
Meta volante: conocer una nueva cultura
En un mundo globalizado y multicultural es cada vez más importante reconocer al diferente, al cercano pero también al lejano. Una experiencia vital como un intercambio durante el verano se convierte en imborrable para cualquier joven.
Pero esta experiencia tiene la virtud de estar al alcance de la mano de cualquier familia. No requiere de importantes desembolsos para viajar a un país extranjero y costearse una estancia en una familia de acogida, donde uno se encuentra con más jóvenes en su misma situación. Sólo hace falta que la familia del joven esté dispuesta a acoger en su hogar a otro joven durante un mes. No se me ocurre formula más social para fomentar el intercambio cultural.
Sprint final: aprender idiomas
Ya no basta con dominar las dos lenguas co-oficiales de nuestro país, ahora hay que dominar una lengua extranjera. Ya hemos llegado al consenso social sobre este asunto. ¡Por fin! Cada vez que viajaba fuera de Europa, me preguntaba a qué estábamos esperando. El método es ideal; vincular a la afición de los chavales el aprendizaje de idiomas, y además de forma natural, por inmersión cultural.
Así llegamos a meta; exhaustos pero convencidos de que merece la pena. Merece la pena emprender nuevas aventuras por carreteras bacheadas, con esas pendientes que hacen que duelan las piernas…
Innovación social en estado puro, hecha por jóvenes para jóvenes, como forma de dibujar el futuro que sueñan: sano y que practica deporte, intercultural, plurilingüe, innovador, socialmente equitativo. Y la carrera empieza hoy, aquí, desde la realidad actual…
Etiquetas:
Durangaldea,
innovación,
juventud,
pasión,
personas,
utopia
12/10/10
El roble en la bellota
Publicado en durangon.com, 03.10.2010.
Nadie elige los tiempos que le toca vivir; sencillamente, tocan y hay que saber vivirlos. Sin duda alguna, la crisis que nos está tocando superar no pasará desapercibida en la línea vital de casi ninguno de nosotros, aunque sólo sea por las reflexiones que ha provocado en cada uno. No es fácil sacar una única lección de esta experiencia vital, pero quizá debamos aprender de las universales leyes de la naturaleza.
Ex-ducare
Recurriendo a la raíz latina de la palabra Educación, nos encontramos con una primera lección, que tanto en el mundo de la empresa como en la propia educación ha dado lugar a teorías y grandes pensamientos.
Educar, en su etimología, significa sacar de dentro a la luz. Ese es el cometido de profesores e instituciones docentes, hacer que todas las potencialidades de los alumnos salgan a la luz, se desarrollen y den sus frutos, en forma de personas íntegras a la vez que críticas, respetadas y respetables.
Las leyes de la naturaleza
La lección que podemos extraer de la citada acepción latina se ve reforzada en las leyes de la naturaleza. Y es que desde tiempos inmemoriales, desde que la especie humana comenzó a labrar la tierra para obtener alimentos, entendió que dentro de la semilla estaba el trigo, que en la bellota estaba el roble. Lo importante era conocer las condiciones que hacían que el trigo saliera a la luz, que el roble germinara y creciera alto, fuerte y esbelto, capaz de afrontar las inclemencias meteorológicas.
Y a base de mucho trabajar, de preparar el terreno para que fuera fértil, regar cuando correspondía, abonar… de dentro salía el roble, alto, fuerte, esbelto… y aprendimos que era cuestión de tiempos y dedicación.
Lo que se nos había olvidado
Y es que en estos últimos años, se nos había olvidado que el roble estaba dentro de la bellota, que la fortaleza, la belleza está dentro y no fuera. Y así se nos ha olvidado crear las condiciones para que el roble germine en la bellota.
Porque esta crisis, sobre todo, es una crisis de valores. Hemos buscado la fortaleza en la acumulación de riqueza, en el consumo desmedido; hemos encumbrado estereotipos sin contenido, sólo por su bello continente, olvidándonos que la belleza duradera está en las personas íntegras y críticas, respetadas por ser respetables.
Espero que esta lenta recuperación de la crisis nos sirva para labrar tierra fértil, regar, abonar el terreno… para que llegada la primavera, las bellotas dejen paso a robles altos, fuertes y esbeltos. Decía A. Einstein que los problemas no tienen solución en el mismo nivel de pensamiento desde donde fueron creados, y ahora toca buscar el valor dentro y no fuera.
Nadie elige los tiempos que le toca vivir; sencillamente, tocan y hay que saber vivirlos. Sin duda alguna, la crisis que nos está tocando superar no pasará desapercibida en la línea vital de casi ninguno de nosotros, aunque sólo sea por las reflexiones que ha provocado en cada uno. No es fácil sacar una única lección de esta experiencia vital, pero quizá debamos aprender de las universales leyes de la naturaleza.
Ex-ducare
Recurriendo a la raíz latina de la palabra Educación, nos encontramos con una primera lección, que tanto en el mundo de la empresa como en la propia educación ha dado lugar a teorías y grandes pensamientos.
Educar, en su etimología, significa sacar de dentro a la luz. Ese es el cometido de profesores e instituciones docentes, hacer que todas las potencialidades de los alumnos salgan a la luz, se desarrollen y den sus frutos, en forma de personas íntegras a la vez que críticas, respetadas y respetables.
Las leyes de la naturaleza
La lección que podemos extraer de la citada acepción latina se ve reforzada en las leyes de la naturaleza. Y es que desde tiempos inmemoriales, desde que la especie humana comenzó a labrar la tierra para obtener alimentos, entendió que dentro de la semilla estaba el trigo, que en la bellota estaba el roble. Lo importante era conocer las condiciones que hacían que el trigo saliera a la luz, que el roble germinara y creciera alto, fuerte y esbelto, capaz de afrontar las inclemencias meteorológicas.
Y a base de mucho trabajar, de preparar el terreno para que fuera fértil, regar cuando correspondía, abonar… de dentro salía el roble, alto, fuerte, esbelto… y aprendimos que era cuestión de tiempos y dedicación.
Lo que se nos había olvidado
Y es que en estos últimos años, se nos había olvidado que el roble estaba dentro de la bellota, que la fortaleza, la belleza está dentro y no fuera. Y así se nos ha olvidado crear las condiciones para que el roble germine en la bellota.
Porque esta crisis, sobre todo, es una crisis de valores. Hemos buscado la fortaleza en la acumulación de riqueza, en el consumo desmedido; hemos encumbrado estereotipos sin contenido, sólo por su bello continente, olvidándonos que la belleza duradera está en las personas íntegras y críticas, respetadas por ser respetables.
Espero que esta lenta recuperación de la crisis nos sirva para labrar tierra fértil, regar, abonar el terreno… para que llegada la primavera, las bellotas dejen paso a robles altos, fuertes y esbeltos. Decía A. Einstein que los problemas no tienen solución en el mismo nivel de pensamiento desde donde fueron creados, y ahora toca buscar el valor dentro y no fuera.
Etiquetas:
Durangaldea,
educación,
pasión,
personas,
utopia
7/4/10
Nos dan calmantes, y ¿estamos activando los anticuerpos?
Publicado en Durangon.com, 06.04.2010
“Doctor, desde el pasado octubre de 2008 no me vengo encontrando bien, y tras tomarme la temperatura este pasado 28 de febrero, vengo a ver si podemos hacer algo”. Estas serían, imagino yo, las palabras que la paciente “Comarca del Duranguesado” le podría decir a su médico de cabecera al entrar en la consulta. Y es que un incremento del 82% en el número de desempleados (según estadísticas del INEM del pasado 28 de febrero de 2010), no puede sino preocupar a cualquier organismo que se tercie.
Ya han llegado a Durangaldea las dosis de calmantes desde la administración foral para crear nuevos empleos de seis meses, desde el flamante Gobierno Vasco ha llegado el plan +Euskadi09 con un efecto balsámico para unos pocos que hayan agotado la prestación contributiva por desempleo, y desde Madrid, Zapatero, nos ha recetado obras en forma de Plan E, que por unos segundos nos han entretenido y hecho pensar que el dolor no existía. Nuestros ayuntamientos, en la mayoría de los casos como buenos auxiliares sanitarios, se han empleado a fondo para llegar al máximo de pacientes posibles, racionando bien las dosis que de uno y otro lado les han llegado.
Pero me gustaría pensar que todos estos facultativos, administradores diligentes, han auscultado bien al paciente, han revisado su historia médica y han contrastado con sus colegas de profesión las interrogantes que les plantea el cuadro médico. Porque cada paciente es un ser irrepetible, distinto, que merece toda su atención.
A diagnósticos diferentes, remedios específicos
Quisiera llamar la atención de los/las doctores/as sobre algunos síntomas significativamente diferentes a los de el resto de Bizkaia, que la comarca de Durangaldea viene mostrando, y son a mi entender dignos de reseña.
Fijándonos en la historia médica del paciente, tenemos que, según datos del EUSTAT, las estructuras económicas de los municipios de Durangaldea, si bien son muy similares entre sí (correlaciones superiores al 0,98), distan bastante de la estructura del tejido productivo del resto de Bizkaia (correlación del 0,79). Esta diferencia se debe, principalmente, a que en Durangaldea el peso del sector industrial es del 46,6% de la economía, frente a un 24,9% en el Territorio Histórico de Bizkaia, lo que hace que en general la economía en ambos lugares se comporte de manera desigual. Una muestra clara de ello es que el incremento del desempleo en Bizkaia ha sido del 55%, tomando como referencia el comienzo de la crisis el pasado de octubre de 2008, y del 82% en Durangaldea.
Otro indicador más son los EREs (Expedientes de Regulación de Empleo) autorizados a lo largo de 2009 y los dos primeros meses de 2010. Durangaldea ha sufrido el 22% de los EREs autorizados por el Gobierno Vasco en toda Bizkaia en ese periodo, que incluyen al 30% de los afectados por ERE de todo el Territorio. Sobra cualquier observación, si se añade que sólo el 8% de la población de Bizkaia vive en Durangaldea.
Llegados a este punto, parece claro que las recetas de los facultativos deberán ser, cuando menos, algo diferentes a las de los médicos de Bizkaia, Euskadi y España.
Activar los anticuerpos
Pero este enfermo debe remontar su situación desde sus propios resortes, desde su propio organismo. El cuerpo genera anticuerpos para contrarrestar la enfermedad. Y toda esta medicina que el doctor nos ha suministrado, apenas sirve para atenuar el dolor. A largo plazo, la formula para no recaer será, sólo, que el propio tejido empresarial y social de Durangaldea haya generado sus anticuerpos. En este sentido, los agentes locales deben diseñar una estrategia industrial a largo plazo, partiendo de las fortalezas actuales. Sin lugar a dudas, merece la pena seguir luchando por la vida de este paciente, en realidad, nos va el bienestar común futuro en ello.
“Doctor, desde el pasado octubre de 2008 no me vengo encontrando bien, y tras tomarme la temperatura este pasado 28 de febrero, vengo a ver si podemos hacer algo”. Estas serían, imagino yo, las palabras que la paciente “Comarca del Duranguesado” le podría decir a su médico de cabecera al entrar en la consulta. Y es que un incremento del 82% en el número de desempleados (según estadísticas del INEM del pasado 28 de febrero de 2010), no puede sino preocupar a cualquier organismo que se tercie.
Ya han llegado a Durangaldea las dosis de calmantes desde la administración foral para crear nuevos empleos de seis meses, desde el flamante Gobierno Vasco ha llegado el plan +Euskadi09 con un efecto balsámico para unos pocos que hayan agotado la prestación contributiva por desempleo, y desde Madrid, Zapatero, nos ha recetado obras en forma de Plan E, que por unos segundos nos han entretenido y hecho pensar que el dolor no existía. Nuestros ayuntamientos, en la mayoría de los casos como buenos auxiliares sanitarios, se han empleado a fondo para llegar al máximo de pacientes posibles, racionando bien las dosis que de uno y otro lado les han llegado.
Pero me gustaría pensar que todos estos facultativos, administradores diligentes, han auscultado bien al paciente, han revisado su historia médica y han contrastado con sus colegas de profesión las interrogantes que les plantea el cuadro médico. Porque cada paciente es un ser irrepetible, distinto, que merece toda su atención.
A diagnósticos diferentes, remedios específicos
Quisiera llamar la atención de los/las doctores/as sobre algunos síntomas significativamente diferentes a los de el resto de Bizkaia, que la comarca de Durangaldea viene mostrando, y son a mi entender dignos de reseña.
Fijándonos en la historia médica del paciente, tenemos que, según datos del EUSTAT, las estructuras económicas de los municipios de Durangaldea, si bien son muy similares entre sí (correlaciones superiores al 0,98), distan bastante de la estructura del tejido productivo del resto de Bizkaia (correlación del 0,79). Esta diferencia se debe, principalmente, a que en Durangaldea el peso del sector industrial es del 46,6% de la economía, frente a un 24,9% en el Territorio Histórico de Bizkaia, lo que hace que en general la economía en ambos lugares se comporte de manera desigual. Una muestra clara de ello es que el incremento del desempleo en Bizkaia ha sido del 55%, tomando como referencia el comienzo de la crisis el pasado de octubre de 2008, y del 82% en Durangaldea.
Otro indicador más son los EREs (Expedientes de Regulación de Empleo) autorizados a lo largo de 2009 y los dos primeros meses de 2010. Durangaldea ha sufrido el 22% de los EREs autorizados por el Gobierno Vasco en toda Bizkaia en ese periodo, que incluyen al 30% de los afectados por ERE de todo el Territorio. Sobra cualquier observación, si se añade que sólo el 8% de la población de Bizkaia vive en Durangaldea.
Llegados a este punto, parece claro que las recetas de los facultativos deberán ser, cuando menos, algo diferentes a las de los médicos de Bizkaia, Euskadi y España.
Activar los anticuerpos
Pero este enfermo debe remontar su situación desde sus propios resortes, desde su propio organismo. El cuerpo genera anticuerpos para contrarrestar la enfermedad. Y toda esta medicina que el doctor nos ha suministrado, apenas sirve para atenuar el dolor. A largo plazo, la formula para no recaer será, sólo, que el propio tejido empresarial y social de Durangaldea haya generado sus anticuerpos. En este sentido, los agentes locales deben diseñar una estrategia industrial a largo plazo, partiendo de las fortalezas actuales. Sin lugar a dudas, merece la pena seguir luchando por la vida de este paciente, en realidad, nos va el bienestar común futuro en ello.
Etiquetas:
Durangaldea,
economía,
empleo,
personas,
trabajo
3/3/10
Ahora toca competir en innovación (III)
Tercer factor clave: el compromiso
Artículo publicado en durangon.com, 2010.03.03
En la terna de artículos que este medio me ha permitido publicar en la red, he pretendido marcar algunas de las líneas que ni podemos olvidar ni podremos omitir en la solución a esta crisis económico-financiera. Haciendo un rápido recorrido por los mismos, en un primer texto se subrayaba la educación como la savia que debe correr desde las hojas, cada uno de los agentes sociales, hasta el nuevo tronco económico que sustente un crecimiento sostenido y sostenible a largo plazo. Evidentemente, ninguna de esas hojas sería capaz de irrigar savia al tronco, sino fuera por el trabajo conjunto de todas ellas; del trabajo en red versaba el segundo artículo.
En este último de la terna de factores para competir en innovación, no podía olvidarme del compromiso. Parafraseando a Gary Hamel, reconocido experto en estrategia, podemos afirmar que hemos pasado de una Economía Industrial a una Economía del Conocimiento y de aquí a una Economía del Compromiso. El verdadero tema esencial no es sólo el conocimiento, sino el corazón, la pasión, la visión global, la energía y el compromiso.
Creo que la frase da para mucho más que unas osadas líneas. Sin embargo, tras pasar por la dimensión educativa y la interpersonal, no podía olvidar que existe un factor interno, intrapersonal e intransferible que va a ser clave en la superación de esta crisis, que no es otro que el compromiso.
La visión externa
En los últimos años, en diferentes contextos, he tenido ocasión de hacer de anfitrión en Euskadi de profesionales de diferentes ámbitos de conocimiento provenientes de países europeos como Irlanda o Finlandia. Ambos países, han sido o son referencia para nosotros; el primero por haber tenido el crecimiento económico más importante en la vieja Europa en las últimas décadas, y el segundo por ser un referente en bienestar social.
Sin embargo, los interlocutores de ambos países han venido a coincidir en que admiraban de la sociedad vasca su capacidad de implicarse, de apasionarse con su trabajo diario, de buscar nuevas fórmulas para solucionar los problemas… de alguna manera, eso que Hamel denomina corazón, pasión, energía y compromiso. Quizás en eso podamos darles alguna humilde lección. Sucede frecuentemente que una mirada externa, ajena, es capaz de dar con lo que a pesar de mirar no encontrábamos. Puede que una gran parte de la solución esté dentro, sin necesidad de buscar fórmulas ahí fuera.
Euskadi no pasea por la Gran Vía
Y permítame el lector que afirme una obviedad, pero si eso que otros identifican en nosotros existe, es que está en cada uno de nosotros. No he visto pasear a Euskadi por la Gran Vía, decía un buen amigo mío, y es absolutamente cierto, por la Gran Vía pasean ciudadanos y ciudadanas, con nombre y apellidos. A esta crisis no le va a dar solución otro; sea el Gobierno, la Unión Europea, la banca, el FMI, el INEM… no, mucho me temo que no, a los hechos me remito. A esta crisis tendremos que hacerle frente entre todos, entre cada uno de nosotros, comprometiéndonos cada uno en lo suyo.
Y es que ya lo decía una canción de B. Kapanaga:
Herria maitatzeko era asko dago.
Irakasten ta ikasten, arrantzetan nahiz pentsatzen.
Lur lanetan nahiz pintatzen, fabriketan nahiz kantatzen,
pentsatzaileak loa galtzen. Herria dugu maitatzen.
Artículo publicado en durangon.com, 2010.03.03
En la terna de artículos que este medio me ha permitido publicar en la red, he pretendido marcar algunas de las líneas que ni podemos olvidar ni podremos omitir en la solución a esta crisis económico-financiera. Haciendo un rápido recorrido por los mismos, en un primer texto se subrayaba la educación como la savia que debe correr desde las hojas, cada uno de los agentes sociales, hasta el nuevo tronco económico que sustente un crecimiento sostenido y sostenible a largo plazo. Evidentemente, ninguna de esas hojas sería capaz de irrigar savia al tronco, sino fuera por el trabajo conjunto de todas ellas; del trabajo en red versaba el segundo artículo.
En este último de la terna de factores para competir en innovación, no podía olvidarme del compromiso. Parafraseando a Gary Hamel, reconocido experto en estrategia, podemos afirmar que hemos pasado de una Economía Industrial a una Economía del Conocimiento y de aquí a una Economía del Compromiso. El verdadero tema esencial no es sólo el conocimiento, sino el corazón, la pasión, la visión global, la energía y el compromiso.
Creo que la frase da para mucho más que unas osadas líneas. Sin embargo, tras pasar por la dimensión educativa y la interpersonal, no podía olvidar que existe un factor interno, intrapersonal e intransferible que va a ser clave en la superación de esta crisis, que no es otro que el compromiso.
La visión externa
En los últimos años, en diferentes contextos, he tenido ocasión de hacer de anfitrión en Euskadi de profesionales de diferentes ámbitos de conocimiento provenientes de países europeos como Irlanda o Finlandia. Ambos países, han sido o son referencia para nosotros; el primero por haber tenido el crecimiento económico más importante en la vieja Europa en las últimas décadas, y el segundo por ser un referente en bienestar social.
Sin embargo, los interlocutores de ambos países han venido a coincidir en que admiraban de la sociedad vasca su capacidad de implicarse, de apasionarse con su trabajo diario, de buscar nuevas fórmulas para solucionar los problemas… de alguna manera, eso que Hamel denomina corazón, pasión, energía y compromiso. Quizás en eso podamos darles alguna humilde lección. Sucede frecuentemente que una mirada externa, ajena, es capaz de dar con lo que a pesar de mirar no encontrábamos. Puede que una gran parte de la solución esté dentro, sin necesidad de buscar fórmulas ahí fuera.
Euskadi no pasea por la Gran Vía
Y permítame el lector que afirme una obviedad, pero si eso que otros identifican en nosotros existe, es que está en cada uno de nosotros. No he visto pasear a Euskadi por la Gran Vía, decía un buen amigo mío, y es absolutamente cierto, por la Gran Vía pasean ciudadanos y ciudadanas, con nombre y apellidos. A esta crisis no le va a dar solución otro; sea el Gobierno, la Unión Europea, la banca, el FMI, el INEM… no, mucho me temo que no, a los hechos me remito. A esta crisis tendremos que hacerle frente entre todos, entre cada uno de nosotros, comprometiéndonos cada uno en lo suyo.
Y es que ya lo decía una canción de B. Kapanaga:
Herria maitatzeko era asko dago.
Irakasten ta ikasten, arrantzetan nahiz pentsatzen.
Lur lanetan nahiz pintatzen, fabriketan nahiz kantatzen,
pentsatzaileak loa galtzen. Herria dugu maitatzen.
Etiquetas:
Durangaldea,
economía,
gestión,
innovación,
pasión,
personas
7/1/10
Ahora toca competir en innovación (II)
Segundo factor clave: el trabajo en red
Publicado en Durangon.com, 07.01.2010
(Artículo bajo el título genérico 'Ahora toca competir en innovación' dividido en tres entregas. En la primera se apuntaba a la educación como clave principal del futuro de Euskadi).
Me alegra coincidir con Pedro Luís Uriarte (Deia, 03.01.2010) en apuntar a la EDUCACIÓN de las PERSONAS como clave principal del futuro de este país, en términos de progreso y prosperidad. De ello ya hablé en el anterior artículo, y no quisiera extenderme.
El escenario macroeconómico actual se caracteriza, entre otros, por su globalidad. Ya no sirve con hacer las cosas mejor que nuestros vecinos franceses, ni siquiera mejor que los alemanes. En el mundo están emergiendo nuevas potencias, como China, que a pesar de la distancia, compiten directamente con nuestras empresas, con los productos locales, desde el más básico hasta el más insignificante.
Ante esta competencia global, es necesario que un país pequeño sea capaz de retener y generar “campeones nacionales”, entendidos como empresas capaces de competir en sectores punta al máximo nivel internacional. El término “campeones nacionales” fue acuñado por Jon Azua en sus tiempos de vicelehendakari, de la mano de Michael Porter. Eran los años noventa, corrían también entonces, tiempos difíciles para la economía vasca, y hubo que apostar por la economía productiva.
Resulta, por tanto, fundamental contar con empresas y organizaciones capaces de competir a nivel global, por dimensión y por calidad. Euskadi ha tenido, mantiene y debe atraer a algunos “campeones nacionales” como los que históricamente han desarrollado entorno a sí, una importantísima industria auxiliar complementaria, de altísimo valor añadido. Vieron en el proveedor de componentes un colaborador, y le ayudaron a crecer y desarrollarse, conscientes de que ese desarrollo redundaría también en el desarrollo propio.
Casi todas las historias de éxito de este país, a nivel económico también, son historias de alianzas entre diferentes, suma de fuerzas por un fin común. Si Iberdrola es hoy un “campeón nacional”, lo es por una alianza entre Iberduero e Hidrola; si Gamesa lo es, también se debe a una suma de fuerzas de Iberdrola y BBV. Sin lugar a dudas, estas dos empresas son global players, o “campeones nacionales” que actúan en el escenario global.
Decía el poeta irlandés, George Bernard Shaw, “Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana, e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea, e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas”. Lejos de mantener en celoso secreto sus ideas y proyectos, los que apuestan por compartir ideas han hecho de ellas elementos de tracción de una industria auxiliar que les ha ayudado a desarrollarse y mantener sus posiciones a nivel global.
Sin lugar a dudas, la pluralidad e infinidad de empresas y agentes económicos que existen en Euskadi, son fiel reflejo de una sociedad dinámica, inquieta, ávida de respuestas y tolerante al riesgo. Sin embargo, la excesiva atomización ha sido, y puede serlo en mayor medida en un escenario global, un factor de pérdida de competitividad. El trabajo en red, las alianzas, la colaboración y en último término una sociedad más interrelacionada, pueden ser el contrapunto que pongan a Euskadi en una posición más competitiva.
En este sentido, ya se están produciendo algunos movimientos importantes de creación de redes estables que esperamos den lugar a nuevos “campeones nacionales”; un caso a seguir con ilusión es la creación del 4º conglomerado de centros tecnológicos a nivel europeo fruto del proceso de fusión de Tecnalia.
Tenemos un 32,6% de la población con titulaciones superiores y universitarias y hemos destinado a I+D un 1,87% de cada euro producido. Todo ese esfuerzo está en la mochila de alguno de los nodos que habitan Euskadi. Si el valor de una red se multiplica más que exponencialmente con el número de nodos que integran la misma (David P. Reed), debemos aprovechar la oportunidad que como país tenemos de capitalizar las capacidades acumuladas a lo largo de estos últimos años, canalizándolas en redes o alianzas de futuro.
Publicado en Durangon.com, 07.01.2010
(Artículo bajo el título genérico 'Ahora toca competir en innovación' dividido en tres entregas. En la primera se apuntaba a la educación como clave principal del futuro de Euskadi).
Me alegra coincidir con Pedro Luís Uriarte (Deia, 03.01.2010) en apuntar a la EDUCACIÓN de las PERSONAS como clave principal del futuro de este país, en términos de progreso y prosperidad. De ello ya hablé en el anterior artículo, y no quisiera extenderme.
El escenario macroeconómico actual se caracteriza, entre otros, por su globalidad. Ya no sirve con hacer las cosas mejor que nuestros vecinos franceses, ni siquiera mejor que los alemanes. En el mundo están emergiendo nuevas potencias, como China, que a pesar de la distancia, compiten directamente con nuestras empresas, con los productos locales, desde el más básico hasta el más insignificante.
Ante esta competencia global, es necesario que un país pequeño sea capaz de retener y generar “campeones nacionales”, entendidos como empresas capaces de competir en sectores punta al máximo nivel internacional. El término “campeones nacionales” fue acuñado por Jon Azua en sus tiempos de vicelehendakari, de la mano de Michael Porter. Eran los años noventa, corrían también entonces, tiempos difíciles para la economía vasca, y hubo que apostar por la economía productiva.
Resulta, por tanto, fundamental contar con empresas y organizaciones capaces de competir a nivel global, por dimensión y por calidad. Euskadi ha tenido, mantiene y debe atraer a algunos “campeones nacionales” como los que históricamente han desarrollado entorno a sí, una importantísima industria auxiliar complementaria, de altísimo valor añadido. Vieron en el proveedor de componentes un colaborador, y le ayudaron a crecer y desarrollarse, conscientes de que ese desarrollo redundaría también en el desarrollo propio.
Casi todas las historias de éxito de este país, a nivel económico también, son historias de alianzas entre diferentes, suma de fuerzas por un fin común. Si Iberdrola es hoy un “campeón nacional”, lo es por una alianza entre Iberduero e Hidrola; si Gamesa lo es, también se debe a una suma de fuerzas de Iberdrola y BBV. Sin lugar a dudas, estas dos empresas son global players, o “campeones nacionales” que actúan en el escenario global.
Decía el poeta irlandés, George Bernard Shaw, “Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana, e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea, e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas”. Lejos de mantener en celoso secreto sus ideas y proyectos, los que apuestan por compartir ideas han hecho de ellas elementos de tracción de una industria auxiliar que les ha ayudado a desarrollarse y mantener sus posiciones a nivel global.
Sin lugar a dudas, la pluralidad e infinidad de empresas y agentes económicos que existen en Euskadi, son fiel reflejo de una sociedad dinámica, inquieta, ávida de respuestas y tolerante al riesgo. Sin embargo, la excesiva atomización ha sido, y puede serlo en mayor medida en un escenario global, un factor de pérdida de competitividad. El trabajo en red, las alianzas, la colaboración y en último término una sociedad más interrelacionada, pueden ser el contrapunto que pongan a Euskadi en una posición más competitiva.
En este sentido, ya se están produciendo algunos movimientos importantes de creación de redes estables que esperamos den lugar a nuevos “campeones nacionales”; un caso a seguir con ilusión es la creación del 4º conglomerado de centros tecnológicos a nivel europeo fruto del proceso de fusión de Tecnalia.
Tenemos un 32,6% de la población con titulaciones superiores y universitarias y hemos destinado a I+D un 1,87% de cada euro producido. Todo ese esfuerzo está en la mochila de alguno de los nodos que habitan Euskadi. Si el valor de una red se multiplica más que exponencialmente con el número de nodos que integran la misma (David P. Reed), debemos aprovechar la oportunidad que como país tenemos de capitalizar las capacidades acumuladas a lo largo de estos últimos años, canalizándolas en redes o alianzas de futuro.
Etiquetas:
colaboración,
Durangaldea,
economía,
gestion,
innovación,
personas,
red
20/12/09
Ahora toca competir en innovación
Primer factor clave: la educación
Publicado en durangon.com, 13.12.2009
Esta crisis ha dejado bien a las claras que la economía tiene poco que hacer en la predicción de escenarios futuros. Sin embargo, acudiendo a la definición que la Real Academia hace de la ciencia económica, advertimos que se trata de la ciencia que estudia los métodos más eficaces para satisfacer las necesidades humanas materiales. Ni rastro de la capacidad de predecir el futuro o los ciclos económicos. Por tanto, los economistas deberíamos limitarnos a proponer métodos para satisfacer las necesidades humanas que como sociedad se nos plantean, y que la crisis ha magnificado.
En la búsqueda de un método que guíe los próximos pasos de nuestra economía, que deseamos permita mantener y mejorar las cotas de bienestar alcanzadas por este país, no podemos caer en la tentación de buscar en el pasado, ni siquiera en nuestro entorno más cercano. Euskadi afronta esta crisis con una renta per cápita un 34% superior a la española, una tasa de desempleo inferior en un 41% y un 48% más de titulados superiores, según datos del INE y EUSTAT a Septiembre de 2009, por citar sólo algunos indicadores. Por ello, Euskadi esta capacitada y debe buscar su propio método de salida de la crisis.
Haciendo un abordaje dinámico y didáctico de la cuestión, asumiendo el riesgo de simplificar una cuestión tan compleja, podemos decir que un país pobre puede conseguir avanzar haciendo las cosas más baratas que el resto. Esto, hace que automáticamente, el país enriquezca y los salarios suban, lo que hace que ya no se pueda seguir produciendo barato. Así las cosas, hay que pasar a hacer algo mejor, de mayor calidad. Pero esto también hace que los salarios suban, y haya que hacer algo mucho mejor, mejor que los demás o de lo contrario la ventaja competitiva se acaba.
Ilustremos el caso con la fotografía de Euskadi. Hemos pasado de tener el mineral de hierro más barato de Europa (por encontrarse a cielo abierto en las minas de los montes de Triano), a hacer el mejor acero, y después la mejor máquina herramienta de Europa. Pero esto se ha acabado. Ahora, tenemos que hacer algo nuevo, distinto, porque ya no podemos hacerlo más barato, ni tampoco vale con hacerlo mejor, tenemos que hacer cosas nuevas. El quid de la cuestión radica en la innovación; necesitamos ser más innovadores que el resto para poder seguir creciendo en bienestar.
Como país, Euskadi se encontraría en el puesto 18º en inversión en I+D sobre su PIB (Producto Interior Bruto), según el ranking de ITIF (Septiembre 2009), una posición que ofrece luces y sombras. Es evidente que con el Sr. López corremos el riesgo de dejarnos llevar por la corriente, que ya sabemos a dónde lleva: España está en el puesto 23º en inversión en I+D, posee la mayor tasa de fracaso escolar de la Unión Europea, e invierte menos que la media europea de los 27 en Educación; el 4,28% sobre el PIB español, frente al 5,05% de la media de EU27 (datos de la Comisión Europea, informe de 23.11.2009). Por el contrario, La buena noticia es que las mejores posiciones del ranking las ocupan países pequeños, como Luxemburgo, Suecia o Dinamarca; si nuestra sociedad es capaz de movilizar y desarrollar todo su capital humano y social, puede llegar a los primeros puestos.
La realidad se empeña, día a día, en demostrarnos que podemos hacer las cosas que, por nuestros conocimientos, estamos preparados para hacer. Por ello, debemos preparar más y mejor a nuestra sociedad para poder hacer algo nuevo, distinto, superior. En el método para satisfacer las necesidades humanas, un primer factor clave del éxito futuro será potenciar las organizaciones que se encargan del desarrollo del conocimiento y las capacidades de aprendizaje de la sociedad vasca.
Publicado en durangon.com, 13.12.2009
Esta crisis ha dejado bien a las claras que la economía tiene poco que hacer en la predicción de escenarios futuros. Sin embargo, acudiendo a la definición que la Real Academia hace de la ciencia económica, advertimos que se trata de la ciencia que estudia los métodos más eficaces para satisfacer las necesidades humanas materiales. Ni rastro de la capacidad de predecir el futuro o los ciclos económicos. Por tanto, los economistas deberíamos limitarnos a proponer métodos para satisfacer las necesidades humanas que como sociedad se nos plantean, y que la crisis ha magnificado.
En la búsqueda de un método que guíe los próximos pasos de nuestra economía, que deseamos permita mantener y mejorar las cotas de bienestar alcanzadas por este país, no podemos caer en la tentación de buscar en el pasado, ni siquiera en nuestro entorno más cercano. Euskadi afronta esta crisis con una renta per cápita un 34% superior a la española, una tasa de desempleo inferior en un 41% y un 48% más de titulados superiores, según datos del INE y EUSTAT a Septiembre de 2009, por citar sólo algunos indicadores. Por ello, Euskadi esta capacitada y debe buscar su propio método de salida de la crisis.
Haciendo un abordaje dinámico y didáctico de la cuestión, asumiendo el riesgo de simplificar una cuestión tan compleja, podemos decir que un país pobre puede conseguir avanzar haciendo las cosas más baratas que el resto. Esto, hace que automáticamente, el país enriquezca y los salarios suban, lo que hace que ya no se pueda seguir produciendo barato. Así las cosas, hay que pasar a hacer algo mejor, de mayor calidad. Pero esto también hace que los salarios suban, y haya que hacer algo mucho mejor, mejor que los demás o de lo contrario la ventaja competitiva se acaba.
Ilustremos el caso con la fotografía de Euskadi. Hemos pasado de tener el mineral de hierro más barato de Europa (por encontrarse a cielo abierto en las minas de los montes de Triano), a hacer el mejor acero, y después la mejor máquina herramienta de Europa. Pero esto se ha acabado. Ahora, tenemos que hacer algo nuevo, distinto, porque ya no podemos hacerlo más barato, ni tampoco vale con hacerlo mejor, tenemos que hacer cosas nuevas. El quid de la cuestión radica en la innovación; necesitamos ser más innovadores que el resto para poder seguir creciendo en bienestar.
Como país, Euskadi se encontraría en el puesto 18º en inversión en I+D sobre su PIB (Producto Interior Bruto), según el ranking de ITIF (Septiembre 2009), una posición que ofrece luces y sombras. Es evidente que con el Sr. López corremos el riesgo de dejarnos llevar por la corriente, que ya sabemos a dónde lleva: España está en el puesto 23º en inversión en I+D, posee la mayor tasa de fracaso escolar de la Unión Europea, e invierte menos que la media europea de los 27 en Educación; el 4,28% sobre el PIB español, frente al 5,05% de la media de EU27 (datos de la Comisión Europea, informe de 23.11.2009). Por el contrario, La buena noticia es que las mejores posiciones del ranking las ocupan países pequeños, como Luxemburgo, Suecia o Dinamarca; si nuestra sociedad es capaz de movilizar y desarrollar todo su capital humano y social, puede llegar a los primeros puestos.
La realidad se empeña, día a día, en demostrarnos que podemos hacer las cosas que, por nuestros conocimientos, estamos preparados para hacer. Por ello, debemos preparar más y mejor a nuestra sociedad para poder hacer algo nuevo, distinto, superior. En el método para satisfacer las necesidades humanas, un primer factor clave del éxito futuro será potenciar las organizaciones que se encargan del desarrollo del conocimiento y las capacidades de aprendizaje de la sociedad vasca.
Etiquetas:
Durangaldea,
economía,
educación,
innovación
20/10/09
Gestionar más, para hacerlo mejor
Publicado en DEIA, 13.09.2009
Publicado en Noticias de Gipuzkoa, 12.09.2009
El pasado lunes asistimos a la foto pública del acuerdo entre los gobiernos vasco y central en torno a la transferencia de las políticas activas de empleo para Euskadi. Un día después, el actual Lehendakari anunciaba el programa “+Euskadi 09”, el paquete de medidas extraordinarias para hacer frente a la crisis en y desde nuestro País.
Ya que parece un hecho consumado la transferencia de las políticas activas de empleo, y con independencia del necesario debate público sobre su cuantía y modelo de financiación, cuando menos es exigible conocer la orientación y el modelo de gestión que los actuales dirigentes públicos darán a tales políticas.
Según consta en el paquete aprobado por el nuevo Gobierno vasco por un importe total de 367 millones de euros, se destinarán 67 millones al capítulo de empleo y formación. Estos 67 millones sirven fundamentalmente para acometer la contratación, por parte de los ayuntamientos vascos, de parados que no tengan o hayan agotado la prestación contributiva por desempleo, además de un cierto apoyo al colectivo de los autónomos. Los cálculos del propio Gobierno estiman una duración media de seis meses para cada uno de los nuevos empleos generados
En dicho paquete, sin embargo, llama poderosamente la atención la escasísima asignación prevista para las políticas de formación y recualificación profesional, que apenas reciben el 0,2% del total del montante económico..
Teniendo en cuenta que la mejor inversión a medio y largo plazo para una sociedad es la relativa a la educación de sus gentes, y asumiendo que a pesar de tener la juventud más formada en toda nuestra historia, el desempleo le está afectando de forma especial, ¿por qué razones se ningunean medidas de calado destinadas a la mejora de la cualificación de nuestros desempleados, especialmente los jóvenes?
Hace ya años que Euskadi, como país, optó por un modelo de crecimiento y desarrollo que promueve la economía productiva, el conocimiento y la innovación como estrategias competitivas. En este marco, sin lugar a dudas, la alineación de las políticas activas de empleo con la estrategia de país es fundamental.
Así lo demuestran modelos como el danés, donde una de las claves del éxito de su modelo económico es la orientación de su política laboral. Tasas de desempleo de un solo dígito, un salario medio que duplica al español y ritmos de crecimiento del PIB sostenidos en el tiempo, son algunas de sus características..
Las razones de este buen desenvolvimiento económico se relacionan con las dos funciones fundamentales asignadas a las políticas activas de empleo; por un lado, deben ayudar a los desempleados a volver a encontrar trabajo, y por otro, deben ser un factor de creciente cualificación de la población en edad de trabajar.
El primer cambio de paradigma que debiéramos asumir es que un desempleado es una persona que recibe un sueldo para trabajar en la búsqueda de su nuevo empleo. En esta frase está implícito el hecho de que el desempleado tiene derechos y obligaciones, y como cualquier asalariado, si no cumple con sus obligaciones será suspendido de empleo y sueldo. El foco de atención, de las oficinas de empleo (que no de desempleo), por tanto, debería ser el empleo. Alguna de las claves del sistema danés es que en las oficinas de empleo sólo se habla de trabajo, de capacitación para nuevos puestos, de diseño de itinerarios formativos, de nichos de trabajo emergentes… y nunca más de prestaciones de desempleo. Así las cosas, los “trabajadores desempleados” daneses rinden cuentas a sus “jefes” en las oficinas de empleo; remiten un informe semanal de su actividad de búsqueda de empleo, mantienen entrevistas con ellos, y llegado el caso, acuerdan medidas “correctivas”, como son los cursos de formación, para conseguir los objetivos laborales. Una tasa de desempleo de larga duración de 0,8% de la población activa en Dinamarca (Eurostat 2006) frente a un 3,6% en la Unión Europea de los 27, avalan la praxis.
Por su lado, Dinamarca tiene la virtud de haberse convertido en un país en el que el paso por la formación ocupacional y continuapor el desempleo, en muchas ocasiones, es un paso previo a una mejora en el nivel salarial del individuo (Blázquez y Salveda, 2009). es un paso previo a una mejora en el nivel salarial del individuo (Madsen, 2006). Este hecho demuestra que la función de las políticas activas no debe ser reactiva, sino proactiva. Gracias a ello, los desempleados daneses disfrutan de una oferta de formación orientada al mercado de trabajo, a sectores económicos en crecimiento, donde las posibilidades de incorporación son más altas y las condiciones laborales mejores.
Este factor resulta de suma importancia en una economía que aspira a ser más productiva, a asentarse en actividades económicas de más valor añadido y competir globalmente. En Euskadi estamos en esta tesitura. El cambio de modelo puede seguir fraguándose en la forja del desempleo, y el cincel de las políticas activas de empleo puede dar forma, también, a ese futuro. De esta crisis saldremos, pero la clave está en que salgamos más y mejor preparados para afrontar los retos futuros. Esperemos que la nueva transferencia sea utilizada en esta dirección.
Publicado en Noticias de Gipuzkoa, 12.09.2009
El pasado lunes asistimos a la foto pública del acuerdo entre los gobiernos vasco y central en torno a la transferencia de las políticas activas de empleo para Euskadi. Un día después, el actual Lehendakari anunciaba el programa “+Euskadi 09”, el paquete de medidas extraordinarias para hacer frente a la crisis en y desde nuestro País.
Ya que parece un hecho consumado la transferencia de las políticas activas de empleo, y con independencia del necesario debate público sobre su cuantía y modelo de financiación, cuando menos es exigible conocer la orientación y el modelo de gestión que los actuales dirigentes públicos darán a tales políticas.
Según consta en el paquete aprobado por el nuevo Gobierno vasco por un importe total de 367 millones de euros, se destinarán 67 millones al capítulo de empleo y formación. Estos 67 millones sirven fundamentalmente para acometer la contratación, por parte de los ayuntamientos vascos, de parados que no tengan o hayan agotado la prestación contributiva por desempleo, además de un cierto apoyo al colectivo de los autónomos. Los cálculos del propio Gobierno estiman una duración media de seis meses para cada uno de los nuevos empleos generados
En dicho paquete, sin embargo, llama poderosamente la atención la escasísima asignación prevista para las políticas de formación y recualificación profesional, que apenas reciben el 0,2% del total del montante económico..
Teniendo en cuenta que la mejor inversión a medio y largo plazo para una sociedad es la relativa a la educación de sus gentes, y asumiendo que a pesar de tener la juventud más formada en toda nuestra historia, el desempleo le está afectando de forma especial, ¿por qué razones se ningunean medidas de calado destinadas a la mejora de la cualificación de nuestros desempleados, especialmente los jóvenes?
Hace ya años que Euskadi, como país, optó por un modelo de crecimiento y desarrollo que promueve la economía productiva, el conocimiento y la innovación como estrategias competitivas. En este marco, sin lugar a dudas, la alineación de las políticas activas de empleo con la estrategia de país es fundamental.
Así lo demuestran modelos como el danés, donde una de las claves del éxito de su modelo económico es la orientación de su política laboral. Tasas de desempleo de un solo dígito, un salario medio que duplica al español y ritmos de crecimiento del PIB sostenidos en el tiempo, son algunas de sus características..
Las razones de este buen desenvolvimiento económico se relacionan con las dos funciones fundamentales asignadas a las políticas activas de empleo; por un lado, deben ayudar a los desempleados a volver a encontrar trabajo, y por otro, deben ser un factor de creciente cualificación de la población en edad de trabajar.
El primer cambio de paradigma que debiéramos asumir es que un desempleado es una persona que recibe un sueldo para trabajar en la búsqueda de su nuevo empleo. En esta frase está implícito el hecho de que el desempleado tiene derechos y obligaciones, y como cualquier asalariado, si no cumple con sus obligaciones será suspendido de empleo y sueldo. El foco de atención, de las oficinas de empleo (que no de desempleo), por tanto, debería ser el empleo. Alguna de las claves del sistema danés es que en las oficinas de empleo sólo se habla de trabajo, de capacitación para nuevos puestos, de diseño de itinerarios formativos, de nichos de trabajo emergentes… y nunca más de prestaciones de desempleo. Así las cosas, los “trabajadores desempleados” daneses rinden cuentas a sus “jefes” en las oficinas de empleo; remiten un informe semanal de su actividad de búsqueda de empleo, mantienen entrevistas con ellos, y llegado el caso, acuerdan medidas “correctivas”, como son los cursos de formación, para conseguir los objetivos laborales. Una tasa de desempleo de larga duración de 0,8% de la población activa en Dinamarca (Eurostat 2006) frente a un 3,6% en la Unión Europea de los 27, avalan la praxis.
Por su lado, Dinamarca tiene la virtud de haberse convertido en un país en el que el paso por la formación ocupacional y continuapor el desempleo, en muchas ocasiones, es un paso previo a una mejora en el nivel salarial del individuo (Blázquez y Salveda, 2009). es un paso previo a una mejora en el nivel salarial del individuo (Madsen, 2006). Este hecho demuestra que la función de las políticas activas no debe ser reactiva, sino proactiva. Gracias a ello, los desempleados daneses disfrutan de una oferta de formación orientada al mercado de trabajo, a sectores económicos en crecimiento, donde las posibilidades de incorporación son más altas y las condiciones laborales mejores.
Este factor resulta de suma importancia en una economía que aspira a ser más productiva, a asentarse en actividades económicas de más valor añadido y competir globalmente. En Euskadi estamos en esta tesitura. El cambio de modelo puede seguir fraguándose en la forja del desempleo, y el cincel de las políticas activas de empleo puede dar forma, también, a ese futuro. De esta crisis saldremos, pero la clave está en que salgamos más y mejor preparados para afrontar los retos futuros. Esperemos que la nueva transferencia sea utilizada en esta dirección.
18/5/09
WOKAEUSKADI'09: Trabajar más, para vivir mejor
En vista de que esta crisis ha dejado la capacidad de los economistas para plantear soluciones bajo mínimos, no puedo sino obviar mi condición de economista para trazar algunos planteamientos en el área de las personas mayores, a la que me dedico profesionalmente.
Una población más longeva
El fenómeno del envejecimiento se observa en Europa con perplejidad, seguros de su llegada y paralizados por sus efectos. Sociedades como la finlandesa prevén que el 50% de su población sea mayor de 60 años en torno a 2025, la española no es una excepción.
No es mi intención disertar sobre la situación de los fondos de pensiones, ni la edad de jubilación. Se trata de hacer de esta amenaza una oportunidad, de un problema inevitable en una mejora de la “riqueza de las naciones” (como decía Adam Smith, que antes de padre de la economía moderna fue profesor de Filosofía). Si la incorporación de la mujer al mundo laboral supone activar esa capacidad productiva, para generar riqueza y bienestar, además de las consideraciones humanas que ello conlleva, la “activación” de las personas mayores para la vida “productiva” puede ser uno de los pilares de una nueva gran transformación.
Las sociedades occidentales han pasado de iniciar el siglo XX con una esperanza de vida de 40 años a finalizarlo, con una de 78 años (datos para el estado). Ya en 2008, la esperanza de vida asciende a los 82 años. Todo un logro colectivo.
Cambio de paradigma
Con todo, yo propongo un cambio de paradigma sobre las personas mayores. Si bien la vejez está asociada al final de la vida, la improductividad, la dependencia social, económica y el deterioro, considero que no podemos permitirnos el lujo de hacerlo a partir de los 61 años (edad efectiva de jubilación).
Así las cosas, las personas mayores de 61 años son portadoras de conocimientos, experiencias, capacidades, saber cultural e incluso (un verbo de acción) son productivas. Cambiar ese paradigma, además de un deber moral, es una oportunidad social sin parangón, que requiere del compromiso de muchos agentes.
Algunas propuestas
Abordar este fenómeno supone cambiar algunos esquemas de pensamiento en varios ámbitos, si bien puede dar respuesta a algunos de los retos a los que se enfrenta la economía europea:
1. Responder a la escasez (futura) de trabajadores cualificados en áreas como la salud y la educación.
2. Reducir la carga financiera de los sistemas públicos de pensiones.
3. Suavizar el aterrizaje de las personas mayores en su futura condición de “inactivos” laboralmente.
4. Flexibilizar el mercado de trabajo, mediante personas dispuestas a trabajar a jornada parcial.
5. Reducir la pérdida de conocimiento de las organizaciones al facilitar relevos en el puesto más largos, reales y efectivos.
Sin lugar a dudas, esto supone dar un salto del actual esquema de pensamiento que existe en nuestro entorno. Sin embargo, en algunos países europeos como Finlandia, Reino Unido o Suecia ya han comenzado con el debate público. Sin estridencias, con sosiego, sin imposiciones, con mesura. El debate no es la edad de jubilación, sino el cambio de paradigma.
Sirvan estos comentarios para echar a rodar el debate en Nuestro País.
Una población más longeva
El fenómeno del envejecimiento se observa en Europa con perplejidad, seguros de su llegada y paralizados por sus efectos. Sociedades como la finlandesa prevén que el 50% de su población sea mayor de 60 años en torno a 2025, la española no es una excepción.
No es mi intención disertar sobre la situación de los fondos de pensiones, ni la edad de jubilación. Se trata de hacer de esta amenaza una oportunidad, de un problema inevitable en una mejora de la “riqueza de las naciones” (como decía Adam Smith, que antes de padre de la economía moderna fue profesor de Filosofía). Si la incorporación de la mujer al mundo laboral supone activar esa capacidad productiva, para generar riqueza y bienestar, además de las consideraciones humanas que ello conlleva, la “activación” de las personas mayores para la vida “productiva” puede ser uno de los pilares de una nueva gran transformación.
Las sociedades occidentales han pasado de iniciar el siglo XX con una esperanza de vida de 40 años a finalizarlo, con una de 78 años (datos para el estado). Ya en 2008, la esperanza de vida asciende a los 82 años. Todo un logro colectivo.
Cambio de paradigma
Con todo, yo propongo un cambio de paradigma sobre las personas mayores. Si bien la vejez está asociada al final de la vida, la improductividad, la dependencia social, económica y el deterioro, considero que no podemos permitirnos el lujo de hacerlo a partir de los 61 años (edad efectiva de jubilación).
Así las cosas, las personas mayores de 61 años son portadoras de conocimientos, experiencias, capacidades, saber cultural e incluso (un verbo de acción) son productivas. Cambiar ese paradigma, además de un deber moral, es una oportunidad social sin parangón, que requiere del compromiso de muchos agentes.
Algunas propuestas
Abordar este fenómeno supone cambiar algunos esquemas de pensamiento en varios ámbitos, si bien puede dar respuesta a algunos de los retos a los que se enfrenta la economía europea:
1. Responder a la escasez (futura) de trabajadores cualificados en áreas como la salud y la educación.
2. Reducir la carga financiera de los sistemas públicos de pensiones.
3. Suavizar el aterrizaje de las personas mayores en su futura condición de “inactivos” laboralmente.
4. Flexibilizar el mercado de trabajo, mediante personas dispuestas a trabajar a jornada parcial.
5. Reducir la pérdida de conocimiento de las organizaciones al facilitar relevos en el puesto más largos, reales y efectivos.
Sin lugar a dudas, esto supone dar un salto del actual esquema de pensamiento que existe en nuestro entorno. Sin embargo, en algunos países europeos como Finlandia, Reino Unido o Suecia ya han comenzado con el debate público. Sin estridencias, con sosiego, sin imposiciones, con mesura. El debate no es la edad de jubilación, sino el cambio de paradigma.
Sirvan estos comentarios para echar a rodar el debate en Nuestro País.
Etiquetas:
personas,
personas mayores,
trabajo,
utopia
12/3/09
AUZOLAN SENIOR
Frente a la tentación de ceder a una robotización desmesurada ORUE propone el uso humanista de las nuevas tecnologías, aplicado a la resolución de problemas concretos. En esa filosofía se enclava el nuevo servicio de asistencia remota en zonas rurales impulsado por Orue, que persigue la creación de un centro de referencia, a la manera de los núcleos rurales polivalentes que ya existen en Gipuzkoa, desde donde se atiende a las necesidades del entorno, y donde se ofrecen servicios de uso voluntario. Sergio Murillo explica cómo surgió la idea de interconectar los caseríos de su área de influencia y cuál es el propósito que subyace tras una iniciativa cuyo germen se sitúa en 2005. He aquí los primeros pasos del proyecto…
Video EiTB
Video LaSexta
Noticia en Deia
Lo primero, las personas
“Cuando intento remontarme al inicio de este proyecto” comienza Sergio Murillo, “resulta difícil fijar el comienzo. Desde luego, el trabajo de siembra permanente que en esta loma conocida como Orue vienen haciendo tantas y tantas personas entorno a los Padres Pasionistas, es el caldo de cultivo que ha dado lugar a este proyecto. Pero puestos poner fechas, se puede afirmar que el proyecto comienza a fraguar, a tomar forma en 2006”.
Con motivo del 50 aniversario de la llegada de los PP. Pasionistas a Orue, algunos laicos decidieron que si algo era Orue y la Comunidad Pasionista, era en su labor de servicio y vocación a su entorno. Así, un buen homenaje para el aniversario podía ser un libro que recogiera todas las casas y los caseríos de la zona de influencia de Orue. Desde Berna hasta Montorra, casa por casa, puerta a puerta, acompañados de una persona en cada barrio Jabi y Eneko fotografiaron y entrevistaron a quien les abría la puerta. ¡El pretendido libro de casas y caseríos, resultó ser un libro de personas!
A menudo, cuando busco una explicación a tanto trabajo desinteresado, me encuentro con la frase del poeta George Bernard Shaw que dice: “Algunas personas ven las cosas cómo son y se preguntan por qué. Otras sueñan cosas que nunca fueron y se preguntan por qué no”. Efectivamente, de aquel inventario de casas y caseríos surgió la preocupación de ayudar, de atender; ese grito que no se oye, y que tan bien recogieron Jabi y Eneko.
Una fotografía común a muchas zonas de Bizkaia
Amorebieta-Etxano no es un municipio netamente rural. Sin embargo, su extensión geográfica da lugar a caseríos dispersos a lo largo del valle del río Ibaizabal. El núcleo urbano acoge al 85% de la población, y el resto se distribuye en núcleos rurales de muy baja densidad poblacional, a excepción hecha de Euba.
Amorebieta-Etxano es un municipio con un nivel de servicios por habitante, muy importante. La mayoría de los servicios se ubican en el núcleo urbano, y el reto es ahora hacerlos llegar a todos, a los que viven cerca y a los que viven lejos.
Y el primer frente de trabajo, se presenta con las personas mayores. 230 de los 1.500 habitantes de la zona de influencia de Orue, al este del núcleo de Amorebieta-Etxano, son personas mayores. En gran medida viven solos o con sus cónyuges, también de avanzada edad, y sienten miedo a caerse, a sufrir un accidente…
Y en el camino se cruzan las tecnologías
Para entonces, Iker Ortuondo y Sergio Murillo ya habían soñado con un sistema de asistencia para personas mayores mediante las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones; un proyecto de investigación, innovación, mejora… Quizá estuvieran predeterminados a encontrarse de nuevo en Orue tras compartir sus años de estudiantes en Lauaxeta ikastola.
Así, estos sueños tecnológicos, los sueños de atender a los barrios de Eneko y Jabi de BATERA, y ese eterno sueño de Orue de servir al entorno, se encuentran para converger en AUZOLAN SENIOR.
La innovación antes y después
“No se trata”, afirma Sergio Murillo, “de un proyecto tecnológico de envergadura tecnológica. Ni siquiera están aplicadas todas las posibilidades existentes hoy en día en el mercado. La auténtica innovación”, asegura, “se produce en el antes y el después de la instalación del sistema. La gran novedad reside en el diseño y creación del sistema de manera conjunta. Orue ha contado con la participación de grupos de debate con los vecinos que ayudaron a identificar las necesidades y a diseñar los servicios que configuran este proyecto. Esto permite que las personas usuarias identifiquen la idea como algo propio y la asuman con menor dificultad, al fin y al cabo, han diseñado eso que les gustaría tener, ni más ni menos”. Por tanto, la primera clave innovadora es el proceso de COCREACIÓN entre los usuarios finales y los técnicos.
“El sistema se sustenta, además de en un terminal de teleasistencia, en un pequeño ordenador que se coloca tras cada aparato de televisión. Esta CPU (Unidad Central de Procesamiento) concede la oportunidad de crecer en el futuro, de realizar trasvases de información o elementos formativos para que el usuario interactúe con el centro de referencia. Es una herramienta cuya finalidad no se agota en un primer momento sino que tiene capacidades para crecer”. Ahí está el segundo avance; implantar una plataforma que permite ofrecer muchos más servicios.
Cómo funciona el sistema
El sistema de aplicación de ese servicio de asistencia remota es sencillo. “Todo está concentrado”, subraya Sergio Murillo. “La conexión del usuario se unifica en un botón que el usuario puede pulsar para conectase directamente con el centro de referencia en caso de urgencia y en el televisor, un electrodoméstico que, curiosamente, está presente en todos los domicilios. A través de la pantalla se envían mensajes de alerta tipo “Hay un escape de gas” o “Fuga de agua en el baño”.
¿Qué ocurre cuando una persona sufre un accidente doméstico o en los exteriores de la casa y está incapacitado para pulsar cualquier botón o para leer los mensajes de la pantalla?
El sistema reconoce esta posibilidad. “El sistema está dotado de diversas alarmas. Un sensor de movimiento avisa si durante 12 horas consecutivas no se ha registrado movimiento alguno en la casa. Además, si en 24 horas no se ha abierto el frigorífico ocurre otro tanto. Son mecanismos de control necesarios que completan el servicio”.
Fase piloto en ocho caseríos de la zona
La puesta de largo de este proyecto se realizará en una fase piloto que comprenderá a ocho caseríos, uno por cada barrio. Para su instalación se han tenido en cuenta diversos perfiles y psicologías de los usuarios. Así, un aparato se instalará en el domicilio de un matrimonio tradicional, otro en casa de alguien con un grado de dependencia elevado; otro en un hogar habitado por alguien con numerosos problemas de movilidad y así sucesivamente. Se trata de identificar, con la mayor exactitud posible, el tipo usuarios y las necesidades de cada uno”.
Durante esta fase piloto la instalación y el uso de este servicio serán gratuitos. La estimación es que el proyecto supere esta fase de rodaje el 1 de mayo, fecha a partir de la cual se ofrecerá el servicio a un precio aún por fijar, “pero siempre ajustado a la economía de la zona. Hay que amoldarse a las posibilidades del usuario tipo y procurar alcanzar el mayor grado de penetración”. Si bien el proyecto se limita por ahora a la zona este de Amorebieta-Etxano, la idea es que, bajo el auspicio y colaboración del Ayuntamiento, este sistema se extienda por todo el municipio.
Video EiTB
Video LaSexta
Noticia en Deia
Lo primero, las personas
“Cuando intento remontarme al inicio de este proyecto” comienza Sergio Murillo, “resulta difícil fijar el comienzo. Desde luego, el trabajo de siembra permanente que en esta loma conocida como Orue vienen haciendo tantas y tantas personas entorno a los Padres Pasionistas, es el caldo de cultivo que ha dado lugar a este proyecto. Pero puestos poner fechas, se puede afirmar que el proyecto comienza a fraguar, a tomar forma en 2006”.
Con motivo del 50 aniversario de la llegada de los PP. Pasionistas a Orue, algunos laicos decidieron que si algo era Orue y la Comunidad Pasionista, era en su labor de servicio y vocación a su entorno. Así, un buen homenaje para el aniversario podía ser un libro que recogiera todas las casas y los caseríos de la zona de influencia de Orue. Desde Berna hasta Montorra, casa por casa, puerta a puerta, acompañados de una persona en cada barrio Jabi y Eneko fotografiaron y entrevistaron a quien les abría la puerta. ¡El pretendido libro de casas y caseríos, resultó ser un libro de personas!
A menudo, cuando busco una explicación a tanto trabajo desinteresado, me encuentro con la frase del poeta George Bernard Shaw que dice: “Algunas personas ven las cosas cómo son y se preguntan por qué. Otras sueñan cosas que nunca fueron y se preguntan por qué no”. Efectivamente, de aquel inventario de casas y caseríos surgió la preocupación de ayudar, de atender; ese grito que no se oye, y que tan bien recogieron Jabi y Eneko.
Una fotografía común a muchas zonas de Bizkaia
Amorebieta-Etxano no es un municipio netamente rural. Sin embargo, su extensión geográfica da lugar a caseríos dispersos a lo largo del valle del río Ibaizabal. El núcleo urbano acoge al 85% de la población, y el resto se distribuye en núcleos rurales de muy baja densidad poblacional, a excepción hecha de Euba.
Amorebieta-Etxano es un municipio con un nivel de servicios por habitante, muy importante. La mayoría de los servicios se ubican en el núcleo urbano, y el reto es ahora hacerlos llegar a todos, a los que viven cerca y a los que viven lejos.
Y el primer frente de trabajo, se presenta con las personas mayores. 230 de los 1.500 habitantes de la zona de influencia de Orue, al este del núcleo de Amorebieta-Etxano, son personas mayores. En gran medida viven solos o con sus cónyuges, también de avanzada edad, y sienten miedo a caerse, a sufrir un accidente…
Y en el camino se cruzan las tecnologías
Para entonces, Iker Ortuondo y Sergio Murillo ya habían soñado con un sistema de asistencia para personas mayores mediante las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones; un proyecto de investigación, innovación, mejora… Quizá estuvieran predeterminados a encontrarse de nuevo en Orue tras compartir sus años de estudiantes en Lauaxeta ikastola.
Así, estos sueños tecnológicos, los sueños de atender a los barrios de Eneko y Jabi de BATERA, y ese eterno sueño de Orue de servir al entorno, se encuentran para converger en AUZOLAN SENIOR.
La innovación antes y después
“No se trata”, afirma Sergio Murillo, “de un proyecto tecnológico de envergadura tecnológica. Ni siquiera están aplicadas todas las posibilidades existentes hoy en día en el mercado. La auténtica innovación”, asegura, “se produce en el antes y el después de la instalación del sistema. La gran novedad reside en el diseño y creación del sistema de manera conjunta. Orue ha contado con la participación de grupos de debate con los vecinos que ayudaron a identificar las necesidades y a diseñar los servicios que configuran este proyecto. Esto permite que las personas usuarias identifiquen la idea como algo propio y la asuman con menor dificultad, al fin y al cabo, han diseñado eso que les gustaría tener, ni más ni menos”. Por tanto, la primera clave innovadora es el proceso de COCREACIÓN entre los usuarios finales y los técnicos.
“El sistema se sustenta, además de en un terminal de teleasistencia, en un pequeño ordenador que se coloca tras cada aparato de televisión. Esta CPU (Unidad Central de Procesamiento) concede la oportunidad de crecer en el futuro, de realizar trasvases de información o elementos formativos para que el usuario interactúe con el centro de referencia. Es una herramienta cuya finalidad no se agota en un primer momento sino que tiene capacidades para crecer”. Ahí está el segundo avance; implantar una plataforma que permite ofrecer muchos más servicios.
Cómo funciona el sistema
El sistema de aplicación de ese servicio de asistencia remota es sencillo. “Todo está concentrado”, subraya Sergio Murillo. “La conexión del usuario se unifica en un botón que el usuario puede pulsar para conectase directamente con el centro de referencia en caso de urgencia y en el televisor, un electrodoméstico que, curiosamente, está presente en todos los domicilios. A través de la pantalla se envían mensajes de alerta tipo “Hay un escape de gas” o “Fuga de agua en el baño”.
¿Qué ocurre cuando una persona sufre un accidente doméstico o en los exteriores de la casa y está incapacitado para pulsar cualquier botón o para leer los mensajes de la pantalla?
El sistema reconoce esta posibilidad. “El sistema está dotado de diversas alarmas. Un sensor de movimiento avisa si durante 12 horas consecutivas no se ha registrado movimiento alguno en la casa. Además, si en 24 horas no se ha abierto el frigorífico ocurre otro tanto. Son mecanismos de control necesarios que completan el servicio”.
Fase piloto en ocho caseríos de la zona
La puesta de largo de este proyecto se realizará en una fase piloto que comprenderá a ocho caseríos, uno por cada barrio. Para su instalación se han tenido en cuenta diversos perfiles y psicologías de los usuarios. Así, un aparato se instalará en el domicilio de un matrimonio tradicional, otro en casa de alguien con un grado de dependencia elevado; otro en un hogar habitado por alguien con numerosos problemas de movilidad y así sucesivamente. Se trata de identificar, con la mayor exactitud posible, el tipo usuarios y las necesidades de cada uno”.
Durante esta fase piloto la instalación y el uso de este servicio serán gratuitos. La estimación es que el proyecto supere esta fase de rodaje el 1 de mayo, fecha a partir de la cual se ofrecerá el servicio a un precio aún por fijar, “pero siempre ajustado a la economía de la zona. Hay que amoldarse a las posibilidades del usuario tipo y procurar alcanzar el mayor grado de penetración”. Si bien el proyecto se limita por ahora a la zona este de Amorebieta-Etxano, la idea es que, bajo el auspicio y colaboración del Ayuntamiento, este sistema se extienda por todo el municipio.
Etiquetas:
innovación,
orue,
Orue aldizkaria,
personas mayores,
rural,
utopia
9/1/09
Hoy puede ser un gran día
Hace ya algún tiempo, comentaba en este blog, en un post sobre las necesidades que existen en Euskadi de profesionales cualificados, que debíamos trabajar sobre soluciones nuevas, para problemas que ya detectamos desde hace tiempo.
En aquella ocasión, mi crítica se centraba en que las autoridades y administraciones competentes se limitaban a relamerse las heridas, llorar, y presentar informes luctuosos. En aquella crítica hablaba de la UPV, de su rector. Hoy tenemos nevo rector en la Universidad Pública Vasca, y a él también le pido lo mismo, soluciones. Hoy puede ser un gran día...
Por su lado, allí también prometía nuevas iniciativas propuestas de solución, e intentos de solucionar parte del problema. En ello estamos. Hoy mismo ha llegado una enfermera de Rumanía a Amorebieta-Etxano para cubrir las necesidades de este tipo de profesionales en el sector de la atención a las personas mayores. Hoy puede ser un gran día...
Este primer paso, es fruto del trabajo de jóvenes, vascos, inquietos, buscadores incansables, emprendedores... y no sé cuántos más adjetivos o atributos les podría poner. Son estos que se dedican a levantar la persiana todos los días, desde la nimiedad de sus acciones hacen que este país avance... Desde aquí, les quiero trasmitir mi más sincera enhorabuena, ánimo y sensación de satisfacción, a todos esos que tratan de construir un mañana mejor.
En aquella ocasión, mi crítica se centraba en que las autoridades y administraciones competentes se limitaban a relamerse las heridas, llorar, y presentar informes luctuosos. En aquella crítica hablaba de la UPV, de su rector. Hoy tenemos nevo rector en la Universidad Pública Vasca, y a él también le pido lo mismo, soluciones. Hoy puede ser un gran día...
Por su lado, allí también prometía nuevas iniciativas propuestas de solución, e intentos de solucionar parte del problema. En ello estamos. Hoy mismo ha llegado una enfermera de Rumanía a Amorebieta-Etxano para cubrir las necesidades de este tipo de profesionales en el sector de la atención a las personas mayores. Hoy puede ser un gran día...
Este primer paso, es fruto del trabajo de jóvenes, vascos, inquietos, buscadores incansables, emprendedores... y no sé cuántos más adjetivos o atributos les podría poner. Son estos que se dedican a levantar la persiana todos los días, desde la nimiedad de sus acciones hacen que este país avance... Desde aquí, les quiero trasmitir mi más sincera enhorabuena, ánimo y sensación de satisfacción, a todos esos que tratan de construir un mañana mejor.
Etiquetas:
gestion,
innovación,
personas mayores
2/11/08
La organización soñada
En mi corta trayectoria profesional he tenido ocasión de vivir grandes momentos, de crecimiento profesional y personal. De todos he aprendido, de los errores, fracasos, aciertos, éxitos...
Sin embargo la organización que sueño es aquella en la que las personas dicen cosas como "Trabajo un montón, pero el proyecto me encanta y estoy enganchada" o "Yo quiero trabajar aquí. Os veo trabajar, pero estáis contentos". Esto me lo han dicho últimamente en Orue, y me enorgullece. Es más, cuando asumí el reto de liderar el proyecto Orue, es lo que buscaba, crear la organización soñada. No hemos llegado al objetivo, pero estamos en el buen camino.
Y los sueños, sueños son
Cuando era universitario (no hace tanto tiempo) uno de mis profesores dijo que hay que hacer las cosas sólo dos veces: una en la mente, y otra en la realidad. En esta frase hay mucho de lo que pienso y siento.
Para pasar a estadíos superiores, tenemos que imaginarlos, dibujarlos en la mente, soñarlos. Y después, la fórmula eterna del tesón; work, work, work, work. Ya lo decía Soichiro Honda El éxito sólo puede alcanzarse mediante una sucesión reiterada de errores e introspecciones. De hecho, el éxito representa el 1% del trabajo de una persona, resultante de ese 99%, al que llamamos fracaso.
Sin embargo la organización que sueño es aquella en la que las personas dicen cosas como "Trabajo un montón, pero el proyecto me encanta y estoy enganchada" o "Yo quiero trabajar aquí. Os veo trabajar, pero estáis contentos". Esto me lo han dicho últimamente en Orue, y me enorgullece. Es más, cuando asumí el reto de liderar el proyecto Orue, es lo que buscaba, crear la organización soñada. No hemos llegado al objetivo, pero estamos en el buen camino.
Y los sueños, sueños son
Cuando era universitario (no hace tanto tiempo) uno de mis profesores dijo que hay que hacer las cosas sólo dos veces: una en la mente, y otra en la realidad. En esta frase hay mucho de lo que pienso y siento.
Para pasar a estadíos superiores, tenemos que imaginarlos, dibujarlos en la mente, soñarlos. Y después, la fórmula eterna del tesón; work, work, work, work. Ya lo decía Soichiro Honda El éxito sólo puede alcanzarse mediante una sucesión reiterada de errores e introspecciones. De hecho, el éxito representa el 1% del trabajo de una persona, resultante de ese 99%, al que llamamos fracaso.
19/7/08
La necesidad de profesionales cualificados en Euskadi
Cada día de esta semana, nos hemos desayunado, una alarmante noticia sobre defícit de profesionales en algunos sectores que como sociedad desarrollada nos debieran preocupar.
El Consejo Escolar primero, y la UPV después
Me refiero a las declaraciones que Konrad Mugerza, Presidente del Consejo Escolar de Euskadi, realizó el martes día 15 de julio, que al hilo de un sesudo estudio venía a alertar del importante déficit de profesores que tendremos en el medio plazo. Ciertamente el problema no es nuevo, y sí preocupante. La generación que lideró la educación tras la caída del régimen franquista, está pasando la cincuentena, y evidentemente, se jubilará en la próxima década, si no lo está haciendo ya.
Por su lado, Juan Ignacio Pérez, rector de la UPV, este viernes nos ha sorprendido con otra noticia de relumbrón: "Necesitaremos ingenieros, profesores, médicos y enfermeras".
Nada nuevo bajo el sol
De todo esto, lo que más me preocupa es que las instituciones sólo se preocupan... y faltan iniciativas. Lo de esta semana, que reseño sobre estas líneas, alarma a la sociedad, y no presenta soluciones ni propuestas. Y lo digo conociendo cómo están dos de los sectores productivos implicados, que ya están sufriendo el problema.
En la revista Hik Hasi ya anunciaban con todo detalle de datos en noviembre de 2007 que haría falta un gran relevo para sustituir a la generación de profesores que ahora tiene 50-60 años.
En el sector sanitario, las cosas también pintan mal. ¿Recuerdan la huelga de Osakidetza no hace demasiados meses? Pues sí, los médicos y enfermeras tienen ese poder de negociación, entre otros factores, porque saben que no abundan los profesionales cualificados. Y Osakidetza es sólo la punta del iceberg, ya que sectores que necesitan de estos profesionales, pero no pueden pagar los salarios que Osakidetza paga, ya estamos sufriendo este anunciado déficit de enfermeras y médicos, me refiero a las residencias de ancianos y las clínicas privadas. Además, el proceso de Bolognia va a provocar que la carrera de enfermería pase de 3 a 4 años, y eso supone que durante un año no saldrá ni una enfermera de la universidad... lo que agravará la situación.
Con todo, ¡nada nuevo bajo el sol! Todo era previsible...
Soluciones innovadoras
Yo no tengo las recetas que solucionarán estos problemas, pero habrá que ir haciendo camino. Desde luego, poner la evidencia sobre la mesa es el primer paso, pero de nuestras instituciones se espera algo más que eso. Desde mi pequeño aportación, estoy dispuesto a aportar soluciones.
El Consejo Escolar primero, y la UPV después
Me refiero a las declaraciones que Konrad Mugerza, Presidente del Consejo Escolar de Euskadi, realizó el martes día 15 de julio, que al hilo de un sesudo estudio venía a alertar del importante déficit de profesores que tendremos en el medio plazo. Ciertamente el problema no es nuevo, y sí preocupante. La generación que lideró la educación tras la caída del régimen franquista, está pasando la cincuentena, y evidentemente, se jubilará en la próxima década, si no lo está haciendo ya.
Por su lado, Juan Ignacio Pérez, rector de la UPV, este viernes nos ha sorprendido con otra noticia de relumbrón: "Necesitaremos ingenieros, profesores, médicos y enfermeras".
Nada nuevo bajo el sol
De todo esto, lo que más me preocupa es que las instituciones sólo se preocupan... y faltan iniciativas. Lo de esta semana, que reseño sobre estas líneas, alarma a la sociedad, y no presenta soluciones ni propuestas. Y lo digo conociendo cómo están dos de los sectores productivos implicados, que ya están sufriendo el problema.
En la revista Hik Hasi ya anunciaban con todo detalle de datos en noviembre de 2007 que haría falta un gran relevo para sustituir a la generación de profesores que ahora tiene 50-60 años.
En el sector sanitario, las cosas también pintan mal. ¿Recuerdan la huelga de Osakidetza no hace demasiados meses? Pues sí, los médicos y enfermeras tienen ese poder de negociación, entre otros factores, porque saben que no abundan los profesionales cualificados. Y Osakidetza es sólo la punta del iceberg, ya que sectores que necesitan de estos profesionales, pero no pueden pagar los salarios que Osakidetza paga, ya estamos sufriendo este anunciado déficit de enfermeras y médicos, me refiero a las residencias de ancianos y las clínicas privadas. Además, el proceso de Bolognia va a provocar que la carrera de enfermería pase de 3 a 4 años, y eso supone que durante un año no saldrá ni una enfermera de la universidad... lo que agravará la situación.
Con todo, ¡nada nuevo bajo el sol! Todo era previsible...
Soluciones innovadoras
Yo no tengo las recetas que solucionarán estos problemas, pero habrá que ir haciendo camino. Desde luego, poner la evidencia sobre la mesa es el primer paso, pero de nuestras instituciones se espera algo más que eso. Desde mi pequeño aportación, estoy dispuesto a aportar soluciones.
11/7/08
e-RURAL SENIOR: creer o no creer
Innovar es ver en la bellota un roble, es creer en la potencia de la bellota para, desde su insignificancia, ser un majestuoso roble. No descubro nada si digo que para innovar hay que asumir riesgos, tener visiones de futuro, creer en el potencial de las personas y las ideas... y desarrollarlas.
Contracorriente
Quisiera que toda la organización, al menos en sus niveles superiores, creyera en la innovación como única vía de garantizar la pervivencia de las organizaciones, ... quisiera pensar, también, que las inversiones buscan beneficios a largo plazo, a costa de algunos a corto plazo... esto es lo que creo que hace grandes a las organizaciones, su capacidad creadora, de visión y búsqueda de futuro. Y esto en un proceso inacabable, continuo, en bucle...
La verdad es que en ocasiones así es como me siento, a contracorriente. ¡Y me siento contrariado! Pero vuelvo a reflexionar y pienso que será el equilibrio necesario para avanzar, la tensión entre los contrarios: el corto y el largo plazo, las estrellas y las vacas, el futuro y el presente, el retorno y la inversión...
e-RURAL SENIOR
En este proyecto me ha pasado algo de esto, y todavía, lo mejor está por venir. Hemos consumido una cantidad de tiempo formidable, aplicado enormes dosis de ilusión... y ahora empieza a fructificar. Y ahora vienen los "cortoplacistas" a preguntar qué es eso, cuál es su aplicación, su objetivo... y yo me pregunto si hubiesemos llegado tan lejos de no haber creído en el proyecto, dedicado horas fuera del trabajo... con lo cual, pienso que ¡bienvenidos! pero los últimos a la cola.
Vamos a ver cómo instrumentamos todo esto, después de que parece tener aplicabilidad empresarial.
Contracorriente
Quisiera que toda la organización, al menos en sus niveles superiores, creyera en la innovación como única vía de garantizar la pervivencia de las organizaciones, ... quisiera pensar, también, que las inversiones buscan beneficios a largo plazo, a costa de algunos a corto plazo... esto es lo que creo que hace grandes a las organizaciones, su capacidad creadora, de visión y búsqueda de futuro. Y esto en un proceso inacabable, continuo, en bucle...
La verdad es que en ocasiones así es como me siento, a contracorriente. ¡Y me siento contrariado! Pero vuelvo a reflexionar y pienso que será el equilibrio necesario para avanzar, la tensión entre los contrarios: el corto y el largo plazo, las estrellas y las vacas, el futuro y el presente, el retorno y la inversión...
e-RURAL SENIOR
En este proyecto me ha pasado algo de esto, y todavía, lo mejor está por venir. Hemos consumido una cantidad de tiempo formidable, aplicado enormes dosis de ilusión... y ahora empieza a fructificar. Y ahora vienen los "cortoplacistas" a preguntar qué es eso, cuál es su aplicación, su objetivo... y yo me pregunto si hubiesemos llegado tan lejos de no haber creído en el proyecto, dedicado horas fuera del trabajo... con lo cual, pienso que ¡bienvenidos! pero los últimos a la cola.
Vamos a ver cómo instrumentamos todo esto, después de que parece tener aplicabilidad empresarial.
Etiquetas:
gestión,
innovación,
orue,
personas mayores,
rural
18/4/08
Políticas de juventud
La juventud está cansada de participar en política, no se implica, no participa en los problemas sociales, no se moviliza... son frases que una y otra vez oigo. A base de repetirlo creo que incluso se ha convertido en creencia popular, sin un análisis profundo y en detalle.
La historia ha cambiado
Creo que la primera reflexión que se debe realizar para diseccionar esas afirmaciones es que la sociedad ha cambiado. La situación política y social ha cambiado, y por tanto el contexto es diferente. Además, este contexto es de mayor estabilidad, a todos los niveles; político, económico, social, cultural... y esto conlleva que las reacciones sean menos impulsivas, menos viscerales.
Por utilizar un simil natural, las reacciones no son en forma de tromba de agua, son reacciones firmes, lentas y progresivas, como los glaciares se mueven hacia el mar.
Interés o desinterés, ¿de quién?
Los políticos hablan de lo que a ellos les preocupa, y les ocupa... y a los jóvenes eso no les preocupa. ¿Quién es el desinteresado? ¿Los políticos no se interesan de los problemas de los jóvenes, o los jóvenes no se ineteresan de los problemas de los políticos?
Siempre he creido que lo difícil es hacer la pregunta correcta, si se quiere tener la respuesta al problema... y en la anterior pregunta está el quid de la cuestión: ¿deben los jóvenes preocuparse de los problemas de la clase política? Creo que no, creo que es al revés, y ahí está la causa del distanciamiento. Los políticos no preguntan qué es lo que les interesa a los jóvenes. Y en consecuencia, no hablan de ello.
Y como tercer y última derivada, los jóvenes pasan de los políticos. Lógico, ¿verdad?
Vamos a cambiar
Sin ánimo de sentar cátedra, veámos si reducimos este distanciamiento, ya que hasta Albert Einstein lo decía:
"Locura es pensar que se logrará algo diferente haciendo siempre lo mismo".
Este 17 de de abril de 2008, el Observatorio Vasco de la Juventud ha publicado en 11º Retratos de Juventud en el que se presentan algunas conclusiones muy interesantes. Entre otras, resulta que los jóvenes vascos (en porcentajes muy altos) citan como sus principales problemas la situación laboral y la vivienda. ¿Egoísta? Puede ser...
Yo tenía un profesor, de Filosofía en concreto, que siempre nos recordaba "lehenengo jan eta gero pentsatu" (primero comer y luego pensar), lo cual tiene todo el sentido del mundo... y sino que se lo pregunten a Maslow.
En vista de ellos, creo que si los políticos quieren ser escuchados por los jóvenes, ya saben de qué tienen que hablar, de trabajo y vivienda. Sino, y de forma irremediable seguiremos cambiando de canal...
Ahí les encontrarán
Por tanto, si los políticos hablan y se preocupan de los problemas de los jóvenes, está claro, tendrán oyentes activos. Y al mismo tiempo estaremos contribuyendo a reducir el gap entre la política y los jóvenes. Ese es el reto: "Quien tenga oídos para oir que oiga" (Mc. 7)
La historia ha cambiado
Creo que la primera reflexión que se debe realizar para diseccionar esas afirmaciones es que la sociedad ha cambiado. La situación política y social ha cambiado, y por tanto el contexto es diferente. Además, este contexto es de mayor estabilidad, a todos los niveles; político, económico, social, cultural... y esto conlleva que las reacciones sean menos impulsivas, menos viscerales.
Por utilizar un simil natural, las reacciones no son en forma de tromba de agua, son reacciones firmes, lentas y progresivas, como los glaciares se mueven hacia el mar.
Interés o desinterés, ¿de quién?
Los políticos hablan de lo que a ellos les preocupa, y les ocupa... y a los jóvenes eso no les preocupa. ¿Quién es el desinteresado? ¿Los políticos no se interesan de los problemas de los jóvenes, o los jóvenes no se ineteresan de los problemas de los políticos?
Siempre he creido que lo difícil es hacer la pregunta correcta, si se quiere tener la respuesta al problema... y en la anterior pregunta está el quid de la cuestión: ¿deben los jóvenes preocuparse de los problemas de la clase política? Creo que no, creo que es al revés, y ahí está la causa del distanciamiento. Los políticos no preguntan qué es lo que les interesa a los jóvenes. Y en consecuencia, no hablan de ello.
Y como tercer y última derivada, los jóvenes pasan de los políticos. Lógico, ¿verdad?
Vamos a cambiar
Sin ánimo de sentar cátedra, veámos si reducimos este distanciamiento, ya que hasta Albert Einstein lo decía:
"Locura es pensar que se logrará algo diferente haciendo siempre lo mismo".
Este 17 de de abril de 2008, el Observatorio Vasco de la Juventud ha publicado en 11º Retratos de Juventud en el que se presentan algunas conclusiones muy interesantes. Entre otras, resulta que los jóvenes vascos (en porcentajes muy altos) citan como sus principales problemas la situación laboral y la vivienda. ¿Egoísta? Puede ser...
Yo tenía un profesor, de Filosofía en concreto, que siempre nos recordaba "lehenengo jan eta gero pentsatu" (primero comer y luego pensar), lo cual tiene todo el sentido del mundo... y sino que se lo pregunten a Maslow.
En vista de ellos, creo que si los políticos quieren ser escuchados por los jóvenes, ya saben de qué tienen que hablar, de trabajo y vivienda. Sino, y de forma irremediable seguiremos cambiando de canal...
Ahí les encontrarán
Por tanto, si los políticos hablan y se preocupan de los problemas de los jóvenes, está claro, tendrán oyentes activos. Y al mismo tiempo estaremos contribuyendo a reducir el gap entre la política y los jóvenes. Ese es el reto: "Quien tenga oídos para oir que oiga" (Mc. 7)
25/12/07
Cuestión de pasión
Decía Jose Miguel de Barandiarán que “para conocer una cultura hay que vivirla” por ello sentenciaba: “Cuándo aprenderemos a pensar primero con los pies y luego con la cabeza”.
Algo de esto hay en lo que últimamente me está sucediendo. Vienen de fuera y se quedan anonadados con las relaciones afísicas que se han conseguido tejer, las valoran (ahora se le llama poner en valor) y los que llevamos tiempo en torno al sujeto, y objeto de análisis, no somos capaces de valorar en su justa medida. Tanto es así, que tengo que oir cosas tales como "¿el espíritu?, eso nunca ha existido". Pues ya tengo la respuesta; "para conocer una cultura hay que vivirla".
Con esto no quiero decir que haya que mirar hacia el pasado y quedar anclados en él; nada más equivocado que eso… sería un error letal. Pero hay que pisar sobre suelo firme, para poder mirar al futuro y ajustar el timón.
Y en ahora también
Últimamente lo he dicho en demasiadas ocasiones y quizá empiece a ser preocupante: puede que sea por el prisma con que miro las cosas; mi juventud, mi pasión, mi ilusión, mi implicación personal y casi afectiva, mi ausencia de ataduras formales… maximice la situación.
¡Puede ser! Lo acepto, pero con 26 años, me niego a pasar "de trabajar en una organización" a "trabajar para una organización" en la que las personas no sean el centro y no se trate de conseguir un fin superior al directamente empresarial. Lo siento, pero para este viaje, conmigo que no cuenten.
Intangibles
Las organizaciones tienen presente y futuro, pero además pasado. Pasado gracias al que son y, en el caso que nos ocupa, la hace diferente.
Sinceramente creo que también es una cuestión de competitividad. ¿Qué mejor forma para atraer recursos escasos, que ser positivamente diferencial? La teoría económica partía de ahí: la ciencia económica trata de conseguir la mejor asignación de recursos escasos… pues que se preparen las organizaciones para las que no haya recursos, porque se les habrá acabado el presente. Y ¿a quién creen ustedes que le asignan los bancos/inversores recursos financieros? Al mejor proyecto. ¿A quién dónde creen ustedes que van los mejores profesionales? Al mejor proyecto. Y en esos proyectos se valoran los elementos tangibles, y tabién los intangibles. ¡¡Incluso el Fondo de Comercio!! Este concepto puede dar para mucho… pero con una pregunta al aire, respondo: ¿cuánto vale la empresa Coca-Cola? Seguramente mucho más que los elementos tangibles que la componen.
Personas
Las organizaciones tienen personas que trabajan en ellas, que en la era del conocimiento y en actividades de servicio, son el máximo exponente de la calidad y única garantía de continuidad. Y omito la palabra control de forma voluntaria, ya que ni por el miedo ni por el premio, se controla a los trabajadores en el siglo XXI (afortunadamente, y por desgracia para los autoritarios). A los trabajadores se les convence, mediante la palabra y la acción coherente, o el final está cerca.
Sí, el final está cerca, porque como dijo Jack Welch when the rate of cange outside exceeds the rate of change inside, the end is in sight. Interesante reflexión. Y en un mundo en el que el cambio es lo único fijo, la sociedad ya está interiorizando el valor del contrato emocional.
Cuestión de pasión
Seguramente, reconozco, que el quid de la cuestión esté en la pasión que uno aplica a cada una de sus tareas en la vida. Yo, personalmente, me niego a pasar 8 horas de mi día (el 50% de la útiles) trabajando para una organización con la cual no se alinéan mis valores.
Algo de esto hay en lo que últimamente me está sucediendo. Vienen de fuera y se quedan anonadados con las relaciones afísicas que se han conseguido tejer, las valoran (ahora se le llama poner en valor) y los que llevamos tiempo en torno al sujeto, y objeto de análisis, no somos capaces de valorar en su justa medida. Tanto es así, que tengo que oir cosas tales como "¿el espíritu?, eso nunca ha existido". Pues ya tengo la respuesta; "para conocer una cultura hay que vivirla".
Con esto no quiero decir que haya que mirar hacia el pasado y quedar anclados en él; nada más equivocado que eso… sería un error letal. Pero hay que pisar sobre suelo firme, para poder mirar al futuro y ajustar el timón.
Y en ahora también
Últimamente lo he dicho en demasiadas ocasiones y quizá empiece a ser preocupante: puede que sea por el prisma con que miro las cosas; mi juventud, mi pasión, mi ilusión, mi implicación personal y casi afectiva, mi ausencia de ataduras formales… maximice la situación.
¡Puede ser! Lo acepto, pero con 26 años, me niego a pasar "de trabajar en una organización" a "trabajar para una organización" en la que las personas no sean el centro y no se trate de conseguir un fin superior al directamente empresarial. Lo siento, pero para este viaje, conmigo que no cuenten.
Intangibles
Las organizaciones tienen presente y futuro, pero además pasado. Pasado gracias al que son y, en el caso que nos ocupa, la hace diferente.
Sinceramente creo que también es una cuestión de competitividad. ¿Qué mejor forma para atraer recursos escasos, que ser positivamente diferencial? La teoría económica partía de ahí: la ciencia económica trata de conseguir la mejor asignación de recursos escasos… pues que se preparen las organizaciones para las que no haya recursos, porque se les habrá acabado el presente. Y ¿a quién creen ustedes que le asignan los bancos/inversores recursos financieros? Al mejor proyecto. ¿A quién dónde creen ustedes que van los mejores profesionales? Al mejor proyecto. Y en esos proyectos se valoran los elementos tangibles, y tabién los intangibles. ¡¡Incluso el Fondo de Comercio!! Este concepto puede dar para mucho… pero con una pregunta al aire, respondo: ¿cuánto vale la empresa Coca-Cola? Seguramente mucho más que los elementos tangibles que la componen.
Personas
Las organizaciones tienen personas que trabajan en ellas, que en la era del conocimiento y en actividades de servicio, son el máximo exponente de la calidad y única garantía de continuidad. Y omito la palabra control de forma voluntaria, ya que ni por el miedo ni por el premio, se controla a los trabajadores en el siglo XXI (afortunadamente, y por desgracia para los autoritarios). A los trabajadores se les convence, mediante la palabra y la acción coherente, o el final está cerca.
Sí, el final está cerca, porque como dijo Jack Welch when the rate of cange outside exceeds the rate of change inside, the end is in sight. Interesante reflexión. Y en un mundo en el que el cambio es lo único fijo, la sociedad ya está interiorizando el valor del contrato emocional.
Cuestión de pasión
Seguramente, reconozco, que el quid de la cuestión esté en la pasión que uno aplica a cada una de sus tareas en la vida. Yo, personalmente, me niego a pasar 8 horas de mi día (el 50% de la útiles) trabajando para una organización con la cual no se alinéan mis valores.
20/12/07
Beti bila dabilena...
e-RURAL SENIOR es sólo un intento de aportar algo nuevo al acervo común, con cara y ojos, forjado día a día por las personas que han hecho de Orue lo que es hoy.
Los pies es Orue, y la vista en el futuro
Puestos a diseccionar la iniciativa, realmente no es nada innovadora para lo que se viene haciendo en Orue desde hace más de cincuenta años.
De hecho, este proyecto mira al futuro, igual que lo ha hecho Orue hasta ahora. Y mira al futuro con ánimo de darle forma, de participar en él, de hacerlo mejor… porque en Orue hemos cambiado el verbo soñar, por proyectar.
Esa mirada hacia delante, es una mirada a los ojos de otra persona, de persona a persona. Nada nuevo en el mensaje que desde esta colina se ha venido prodigando a los cuatro vientos, lauaxetara.
Vientos que han hecho que unos y otros, entidades y personas, hayan convergido en diferentes proyectos a lo largo de la historia de Orue; proyectos promovidos y basados en entidades colaboradoras, con las que Orue ha ido haciendo camino, y quiere seguir haciendo camino.
Bidelari eta bidelagun
Oraingo honetan, bidelari eta bidelagunak asko dira, eta horrek bereziki pozten gaitu.
Aniztasunak dakar aberastasuna eta erronka handi noni ekiteko, talde sendoa osotzen gabilz: Jabi, Igone, David, Iker, Gillermo, Eneritz, Ramon, Javier, Eneko, Fermin, Domingo, Fernando, Jokin, Iurgi, Andoni, Belinda, Sergio, Abel…
Eta nork jakin! 2007ko ekainaren 13an Poloniatik eta Finalandiatik etorritako Krysztof eta Anne izan daitekez hurrengoak, edota zeu! Ametsik egin nahi?
Los pies es Orue, y la vista en el futuro
Puestos a diseccionar la iniciativa, realmente no es nada innovadora para lo que se viene haciendo en Orue desde hace más de cincuenta años.
De hecho, este proyecto mira al futuro, igual que lo ha hecho Orue hasta ahora. Y mira al futuro con ánimo de darle forma, de participar en él, de hacerlo mejor… porque en Orue hemos cambiado el verbo soñar, por proyectar.
Esa mirada hacia delante, es una mirada a los ojos de otra persona, de persona a persona. Nada nuevo en el mensaje que desde esta colina se ha venido prodigando a los cuatro vientos, lauaxetara.
Vientos que han hecho que unos y otros, entidades y personas, hayan convergido en diferentes proyectos a lo largo de la historia de Orue; proyectos promovidos y basados en entidades colaboradoras, con las que Orue ha ido haciendo camino, y quiere seguir haciendo camino.
Bidelari eta bidelagun
Oraingo honetan, bidelari eta bidelagunak asko dira, eta horrek bereziki pozten gaitu.
Aniztasunak dakar aberastasuna eta erronka handi noni ekiteko, talde sendoa osotzen gabilz: Jabi, Igone, David, Iker, Gillermo, Eneritz, Ramon, Javier, Eneko, Fermin, Domingo, Fernando, Jokin, Iurgi, Andoni, Belinda, Sergio, Abel…
Eta nork jakin! 2007ko ekainaren 13an Poloniatik eta Finalandiatik etorritako Krysztof eta Anne izan daitekez hurrengoak, edota zeu! Ametsik egin nahi?
Etiquetas:
innovación,
orue,
Orue aldizkaria,
pasión,
personas,
rural
Suscribirse a:
Entradas (Atom)